"No. Primero es muy reciente y necesitamos organizar la casa. Y, en segundo lugar, el ambiente no es el propicio con estas declaraciones. Y además, honestamente hablando, no es conveniente. Creo que lo más importante es organizar, aclarar. Yo vería con mucha satisfacción que, para las buenas relaciones de los pueblos de Paraguay y Argentina, la señora Presidenta pueda visualizar, conceptualizar y entender que esto se hizo en forma absolutamente constitucional". Con esa respuesta, el presidente paraguayo Federico Franco, quien reemplazó a Fernando Lugo, dio a conocer que no asistirá la Cumbre del Mercosur que comienza esta semana en Mendoza.
Franco, en una entrevista a un medio de Buenos Aires, indicó que no está interesado en polemizar con la presidenta Cristina Fernández y explicó que tiene interés en decirle que en Paraguay "hubo un cambio de guardia en forma absolutamente normal, constitucional, ajustada a las leyes. Y que el vicepresidente tiene la función de reemplazar o sustituir en casos como el que se presenta. El Congreso tomó la decisión, se hizo en forma abierta, en forma pública, transmitido por todos los medios. No hubo un solo contuso, un solo golpeado. Las calles están abiertas, libres, permeables. La Iglesia se ha pronunciado en sentido favorable, lo mismo que los medios paraguayos”.
El presidente paraguayo alegó también que quiere hablar con Lugo, quien fue destituido el viernes, para que este ayude a revertir cualquier posibilidad de que Paraguay sea expulsado del Mercosur y de la Unasur y que se vea afectado por restricciones en exportaciones, como ha amenazado Brasil.
No obstante, Paraguay sí mandará una comitiva comandada por el canciller de ese país José Félix Fernández Estigarribia.
La gran mayoría de los mandatarios de países sudamericanos señalaron que la destitución de Lugo se trató de un Golpe de Estado y han pedido sanciones contra el país paraguayo, que podrían tomarse esta semana durante la Cumbre que se realizará en Mendoza y que concluirá el viernes.


