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El ex mandatario Roberto Iglesias inauguró la sede de Convergencia, el movimiento que lo llevará a las internas radicales. Declaró su simpatía por Ricardo Alfonsín.

El Mula quiere volver

"Si la gente me lo pide, volvería a ser gobernador de la provincia", dijo socarronamente –pero nopor eso sin intenciones de que sus dichos sean una realidad en el 2011, previo paso por las

internas partidarias y la decisión del electorado– el ex mandatario mendocino Roberto Iglesias.
Fue en una convocatoria que reunió al ala más ortodoxa del radicalismo local con la excusa dela presentación de la sede donde se instalará el movimiento Convergencia, que los aglutina. Para medir sus palabras y el impacto que puedan tener a futuro en las filas de la UCR queintenta –después de las divisiones que condujeron a la derrota en el 2007– la reunificación a nivelprovincial y nacional para competir por el poder en las próximas elecciones, aclaró:"No estoydispuesto a pasar por encima de nadie. Pelearemos por ser la mejor propuesta dentro del partido enun marco de reglas claras". A la hora de elegir su "candidato" para las presidenciales, salió del paso con otra dosis dehumor y lo hizo cuando debió responder a qué distancia se encuentra del vicepresidente Julio Cobos."Creo que no está en Mendoza, por lo que debemos estar a mil kilómetros", bromeó. Y luego se jugó: " No estoy ni cerca ni lejos. Es uno de nuestros candidatos; el radicalismo definirá. Esto, si bienno puedo negar mi cercanía con el Movimiento de Renovación Nacional, que lidera (Ricardo) Alfonsín". "Experiencia por haber negociado con tres presidentes y haber superado una crisis nacional", " transparencia y cordialidad para unificar las filas radicales en vista de ser la propuestaopositora al kirchnerismo" y "subsanar los errores que nos llevaron a perder las elecciones en el2007" fueron algunas de las consignas en las que se apoyó el discurso de Iglesias, quien, escondidodetrás de la inauguración del nuevo edificio (en Patricias Mendocinas 2600 de Ciudad), no pudopasar por alto el tono proselitista frente al centenar de afiliados que lo escuchaban atentamente. Encolumnados detrás de Convergencia –movimiento creado hace cerca de diez años comocontinuación de la corriente Renovación y Cambio, que impulsaron Raúl Alfonsín a nivel nacional yFelipe Llaver en Mendoza–, ocuparon las primeras filas desde el ex ministro de Justicia y SeguridadLeopoldo Orquín hasta la diputada provincial Liliana Vietti y el ex titular de la cartera deEconomía Gabriel Fidel. Según trascendió, serán ellos –además de contar con la intervención de figuras como eldiputado Raúl Vicchi– quienes tendrán el manejo de los equipos técnicos para elaborar laspropuestas con las que saldrán a dar batalla para competir por las internas de la UCR. Sin poder dejar afuera viejos recelos, recordó: "El diablo no debe meter la cola de nuevo.Las cuestiones nacionales no deben enturbiar un proyecto para Mendoza. En el 2007 perdimos por irdivididos, hoy lo deberíamos evitar". Apostó por el senador nacional y actual titular de la UCR,Ernesto Sanz, para la presidencia, al decir que "por sus condiciones sería un buen candidato y unexcelente gobernante". Todavía las cartas radicales no se exhiben con claridad sobre la mesa, pero, de presentarse alas internas, Iglesias competiría contra la línea federal que integran el intendente tunuyanino,Eduardo Giner; el presidente de la UCR local, César Biffi, y el senador Armando Camerucci, todosseguidores de Cobos. Aunque a la lista podrían sumarse el solitario intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, yel cacique capitalino, Víctor Fayad. Ante la chance de perder, el ex gobernador negó la posibilidad de ir por afuera del partido. " Vamos a respaldar la elección de la mayoría radical", dijo.

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