"Nosotros como Estado no vamos a apañar la violencia". Según el ministro de Gobierno Mario Adaro,esa es una de las principales razones por las que en Mendoza "no hay posibilidades" de una escalada
de violencia sindical comparable a la que se evidenció en el Conurbano bonaerense con el asesinatodel militante Mario Esteban Ferreira en un enfrentamiento entre un grupo de piqueteros de izquierda
y la Unión Ferroviaria. Adaro no ahondó en el concepto, aunque está claro que la aseveración de que en Mendoza laactitud del Estado es clave para evitar la escalada violenta implica una crítica a la actuación delGobierno Nacional en el problema sindical. "Ahora vemos que salen dirigentes repudiando la violencia y la muerte, algo que está claro hay que hacer, pero hay que recordar que muchos de ellos son generadores de violencia. En unaescala inferior la violencia es grave como método de reclamo", disparó Adaro con la mira puesta enlos reclamos de los gremios mendocinos más beligerantes. "Hay querecordar que a nosotros nos pegaron los sindicalistas en una discusión salarial", apuntó Adaro,en referencia a la trifulca que protagonizaron el 17 de diciembre del año pasado un grupo demanifestantes de ATE y los funcionarios del Ministerio de Hacienda, quienes a la postre terminarongolpeados en la Casa de Gobierno. "Todos los hechos de violencia son repudiables, más si están apañados por las corporaciones.Aunque no termine en muertos, la violencia es repudiable siempre", resaltó el ministro. Al mismo tiempo consideró que, a diferencia de lo que pasa en Buenos Aires y el conurbano, "los que apelan a métodos violentos en Mendoza son marginales". Y volvió a insistir con unaafirmación que puede leerse como un tiro por elevación a la Administración Nacional de CristinaFernández: "Nosotros como estado no vamos a apañar la violencia".



