Por Javier Polvani
Fue parte de un grupo de legisladores nacionales del peronismo no oficialista que fue a almorzar con el líder sindical que se juega la continuidad en el poder de la central obrera enfrentado al Gobierno.
El mendocino Thomas se unió al entramado de Moyano para no perder la CGT

El diputado nacional por Mendoza Enrique Thomas se sumó al entramado político que construye el camionero Hugo Moyano para no perder la conducción de la CGT en la primera contienda interna desde que se cayó del corralito del poder K. Junto a un grupo de aliados del peronismo no oficialista, cuyo núcleo duro se sustenta en el duhaldismo residual, el legislador mendocino se sentó a almorzar este miércoles en la casa de la CGT con Moyano.
“Tenemos mucho que hablar. Intuimos que los trabajadores serán las primeras víctimas de la denominada sintonía fina del Gobierno”, le dijo Thomas a Moyano durante el almuerzo con la diputada bonaerense Claudia Rucci sentada entre ambos.
Los peronistas disidentes y el líder sindical intercambiaron durísimos conceptos contra el rumbo del gobierno de Cristina Fernández. Los diputados nacionales sentados a la mesa mantienen la línea discursiva desde que se quedaron afuera del aparato del oficialismo que quedó bajo control del kirchnerismo. Moyano es un novel suscriptor de los peores pronósticos para el modelo del Gobierno, pero en esa trinchera apuesta todo el capital político consolidado por su alianza con Néstor Kirchner.
“Hubo coincidencias en torno a que la inflación, la peor forma de atacar al salario; ganancias, un verdadero impuesto a los salarios; y paritarias con techo, son indicadores que dicen que el salario de los trabajadores será menemizado, léase variable de ajuste de la etapa político-económica que comienza”, expresó el mendocino después del encuentro.
Además de Thomas y Rucci, almorzaron en la CGT los diputados nacionales Eduardo Amadeo, Carlos Brown, Carlos Carranza, Daniel Germano, Edgar Muller, Sergio Pansa, Alberto Asseff y Ramona Pucheta.
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Moyano logró una foto con el grupo de peronistas disidentes de la Cámara Baja un día antes del acto que organizó con el gremio de los camioneros en Parque Roca en la previa de la celebración que el kirchnerismo hará en Vélez al cumplirse nueve años de las elecciones que condujeron a Néstor Kirchner a la Casa Rosada. Estos interlocutores estuvieron distanciados de Moyano y cerca de los peores enemigos del camionero en el mundo sindical, como Gerónimo Momo Venegas o Luis Barrionuevo.
Moyano convocó para el 12 de julio en el club Ferrocarril Oeste al congreso cegetista que elegirá la conducción de la central obrera por el siguiente periodo. La hegemonía del camionero en la CGT tuvo problemas desde que se inició el enfrentamiento con el Gobierno y se profundizaron tras el contundente triunfo electoral de Cristina Fernández.
Todo indica que el camionero alcanzará a juntar la fuerza necesaria para ganar la reelección en la CGT bajo la reglas que él imponga desde la cabeza del ejecutivo de la central obrera. Pero este miércoles crecieron las posibilidades de que el antimoyanismo desconozca el proceso y se abra una CGT apartada de la que maneja Moyano.