A pesar de que estaba previsto para las 9, el juicio a 10 represores que, durante la época delproceso militar trabajaron en Mendoza, se demoró en comenzar y poco menos de 100 personas colman la
El Tribunal informó que la demora se debía a "problemas técnicos para asistir con oxígeno" auno de los acusados (trascendió que se trataba de Juan Agustín Oyarzábal). El recinto, en el cual un gran blindex separa al público y a la prensa de la fiscalía con laquerella y la defensa con los acusados, alojaba en una de sus alas (la derecha), a los familiaresde los acusados y en la otra a los familiares de las víctimas. Los 6 acusados que estaban presentes son el sargento Celustiano Lucero; Paulino EnriqueFurió, jefe de inteligencia del Ejército; coronel Tamer Yapar; el sargento Luis Alberto RodríguezVázquez; el comisario Eduardo Smaha Borzuk y el general Juan Pablo Saá. Mientras tanto, el general Mario Lépori y el comisario inspector Armando Osvaldo FernándezMiranda seguirán el juicio desde el Casino de Oficiales; el comisario general Juan AgustínOyarzábal lo hará desde su casa porque está muy mal de salud y el teniente coronel Dardo Migno porun sistema de video conferencia desde la Cámara Federal de la ciudad de Santa Fe. Las primeras 5 causas que se leyeron fueron la desaparición de Paro Urondo y su mujer; ladetención ilegal y tormentos contra Gerónimo Morganti; el secuestro y desaparición de los hermanosJulio y Hugo Talquenca; el secuestro y desaparición de María Silvia Campos, de su hermana AntoniaCampos de Alcaraz, del marido de esta, Antonio Alcaraz y la apropiación temporal del hijo delmatrimonio, Martín Alcaraz y, por último la desaparición de Lidia De Marinis. Luego de esto, pasado el mediodía, se pasó a un cuarto intermedio de 15 minutos.
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Los 6 acusados están presentes