Por Sara González
La ola de calor de diciembre y el granizo son los principales factores que diezmaron la producción de este año. Cerezas, blancas y tintas son las variedades más afectadas.
El INV pronosticó un 17,8% menos de uva que en la cosecha pasada

De acuerdo con el pronóstico de cosecha anunciado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), este año, Mendoza tendrá el 17,8% menos de uva que en la cosecha de 2011. Esto representa unos 15,6 millones de quintales frente a los 19 millones del año anterior. Y si se compara la previsión medida por el Instituto para todo el país, que incluye a la totalidad de las provincias vitivinícolas, la disminución es más drástica aún porque se estima un 22,4% menos de uva que el año pasado.
La ola de calor de diciembre, que superó temperaturas superiores a los 35 grados durante varios días, y el granizo son dos de los motivos más importantes que han colaborado para diezmar la vendimia de este año.
Así lo destacaron el presidente del INV, Guillermo García, y la subgerente de Investigación de ese organismo, Claudia Quini.
Pero también enumeraron otras cinco causas que han colaborado en la reducción del producto: los rigurosos fríos del invierno, las heladas tardías de setiembre, algunos episodios de viento Zonda, las restricciones hídricas y el flagelo de la peronóspora, que afectó específicamente a San Juan.
Luego del diagnóstico, ambos funcionarios calificaron la situación de “grave” porque la cantidad de uva será similar a la de la cosecha 2009, cuando a nivel nacional se cosecharon 21,8 millones de quintales, una cifra muy aproximada al cálculo estimado para este año.
“La reducción en la cantidad de uva era previsible”, anticipó García. Los técnicos ya lo habían advertido, mientras hacían el anticipo del pronóstico de cosecha que se dio en diciembre y que auguró una reducción del 4,7% en la vendimia del 2012 en comparación con la del año pasado.
García dijo que se hará un nuevo cálculo de cosecha el 15 de marzo, para afinar los números en base a la cantidad de quintales que irán ingresando a las bodegas.
Quini, por su parte, expresó que los daños en la producción son visibles. “Las olas de calor que se produjeron en diciembre durante tres períodos consecutivos hicieron que ni los brotes ni los granos se desarrollaran de acuerdo con lo esperado y esto perjudica la maduración. En las fotos que traen nuestros técnicos de los viñedos vemos que la maduración es muy heterogénea; hay racimos con diferentes formatos o truncados”, refirió la ingeniera.
El diagnóstico permite evaluar que una de las zonas más afectadas en Mendoza es la Este, sobre todo San Martín, como consecuencia del granizo. Varios departamentos de esa región –Junín, Santa Rosa, Rivadavia y San Martín– están entre los más afectados.
También Maipú y San Rafael fueron afectados por las tormentas de granizo. En total fueron perjudicadas entre 10.000 y 15.000 hectáreas por el fenómeno climático.
Coincidencia con los productores
En la encuesta que el INV ha realizado entre los productores se visualizan los mismos resultados para la cosecha en coincidencia con lo diagnosticado por los técnicos del Instituto.