Las heladas tardías golpearon a la vitivinicultura de Mendoza, confirmó ayer el Instituto Nacionalde Vitivinicultura (INV). El presidente de este organismo, Guillermo García, calculó que los
accidentes climáticos de fines de octubre y principios de noviembre generaron pérdidas del 20% envides de la provincia. Y arriesgó hasta un 25% al hablar del Valle de Uco, que es fuerte en cultivo
de varietales. Después de dos cosechas flojas, las del 2009 y el 2010, se esperaba una buena vendimia parael año que viene. Pero los accidentes climáticos, que afectaron con disparidad a las zonasproductoras, llevan a esperar sólo el 1,7% más de producción que la temporada pasada, al menos enMendoza. San Juan crecería más: el 17,7%, informa el instituto (ver tabla). Esto implica una previsiónde crecimiento casi idéntica a la de hace un año para esa provincia. Ése fue el pronóstico de cosecha que ayer anunció el INV en base a los estudios de campo quecerró el pasado 23, tras evaluar unas 700 fincas. No toma el efecto que podría haber causado elgranizo en la madrugada de ayer. La polilla del racimo –plaga que afectó fincas de Maipú, Luján y Guaymallén– no diezmará lacosecha el próximo año, según las estimaciones que dio García. "En cuanto a la calidad de lapróxima cosecha, tenemos en general muy buena sanidad. No hemos encontrado inconvenientes enninguna de las zonas vitivinícolas del país y en términos de volumen, hasta ahora". Optimismo privado Para todo el país se estima una producción de casi 28 mil quintales de uva en lapróxima vendimia. Esto representa un aumento del 6% con respecto a lo cosechado en la temporada2010."Nos encontramos con una producción muy pareja con la del 2010", dijo el presidente del INV. Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, calificó el dato oficial de "numerazo" y "buena noticia", después de un año que vino complicado. "Porque subieron los precios y (por eso)perdimos las exportaciones de vino a granel y de mosto, además de los despachos internos", aclaró.Por eso, "con el número que estamos manejando hoy, la helada es de lamentar, pero no es un granproblema", indicó. Las cifras dan margen para especular porque son provisorias. "Podemos tener inclemenciasclimáticas, pero desde el punto de vista botánico la cosecha está definida. Luego podrá ser de unmenor o mayor calibre. Se verá", agregó Pina. Un factor que podría jaquear el crecimiento de los racimos es el recurso hídrico, en vista dela disminución de turnos de riego."Sabemos que tenemos una amenaza importante. Si se presenta una ola de calor y hay deficiencia en el riego, puede bajar la producción", comentó Héctor Voena, el vicepresidente delINV. En este sentido, el organismo nacional promete ajustar sus cálculos para próximo 25 defebrero. Los que pierden, los que ganan La producción bajará en el Valle de Uco, Luján de Cuyo, Lavalle y otros departamentos, dijoayer García. Pero las pérdidas en las fincas "son muy dispares", aclaró, antes de arriesgar unareducción "del 20 al 25%" por las heladas tardías. Otros departamentos tendrían una recuperación de cosecha. El titular del INV destacó aRivadavia, General Alvear y San Rafael, que "volverán a los niveles normales de producción".

