Tras las quejas de algunos sectores, el cacique capitalino argumentó que el proyecto estuvo en el Concejo más de un año, “se debatió, se consultó a todas las instituciones y organismos técnicos”.

El intendente Fayad ratificó el nuevo código de edificación de la Ciudad

Por UNO

"No hay marcha atrás". Con esta tajante definición se refirió el intendente Víctor Fayad sobre elnuevo código de edificación de la Ciudad de Mendoza que aprobó el Concejo Deliberante hace unos

días a pedido del Ejecutivo.

Diez días atrás, el órgano deliberativo aprobó la normativa que busca redensificar la urbe

capitalina, aprovechando terrenos baldíos en desuso. Para ello, se zonificó la ciudad y se

establecieron topes a las construcciones en altura, lo que también está atado al tamaño del

terreno.

Así, en propiedades de hasta 500m² se pueden construir edificios de hasta 7 pisos, en las que

tienen entre 500 y 1.250m²pueden levantarse hasta 12 niveles y para los que sumen entre 1.250 y

2.500m² el número de pisos se eleva a 18. Ahora, si la parcela excede los 2.500m², intervendrá una

comisión especial, con tres miembros por el Ejecutivo y dos por el Concejo, para evaluar y aprobar

una mayor cantidad de pisos.

La altura que alcanzarán determinados sectores de la ciudad más la cláusula de excepción

generaron el rechazo de organismos profesionales y técnicos, vecinos y los propios concejales de la

oposición. Estos dos últimos, incluso, están motorizando una serie de estrategias para impedir que

la normativa entre en vigencia. Ayer le enviaron una nota al intendente manifestando su rechazo,

hoy harán una denuncia en la Fiscalía de Estado y se reunirán nuevamente a las 20 con los vecinos

en la Plazoleta de los Poetas (Olascoaga y Martín Zapata), mientras un grupo de abogados analiza la

posibilidad de presentar en breve un recurso de amparo ante la Justicia.

–Con tanto revuelo, ¿piensa corregir algo?

–No. No hay marcha atrás. El proyecto estuvo un año y medio en el Concejo, se debatió, se

consultó a todas las instituciones y los organismos técnicos.

–Pero los organismos técnicos se oponen...

–Algunos sí y otros no. El Colegio de Arquitectos, por ejemplo, debe llamar a una asamblea

para sentar posición, con lo cual lo que digan los directivos tiene poca validez. Pero yo me

pregunto, ¿dónde estaban ellos cuando se aprobó el nuevo código de Guaymallén, en junio? ¿O con lo

que están haciendo en Godoy Cruz? Métase en el mal llamado Bombal Sur y mire. Y nos hacen problemas

a nosotros por ocho pisos... Este proyecto respeta la morfología urbana, no tendremos lo que los

arquitectos llaman edificios fuera de escala. Es más, hemos seguido el criterio de Eliana Bórmida

para la avenida Boulogne Sur Mer, respetando dos cuadras al norte y dos cuadras al sur para no

interrumpir el paisaje de los Portones del parque General San Martín y de la avenida Emilio Civit.

–Justamente sobre la Boulogne Sur Mer es que los vecinos tienen más peros...

–¿Por qué?

–Porque dicen que grandes edificios bloquearían el aire que viene del Parque...

–Eso no es cierto. A ver... No hay lugar en el mundo donde las ciudades no vendan su paisaje.

¿Por qué no podemos vender nosotros nuestra vista al Parque, nuestra vista a la ciudad? Hay que

entender que no se puede detener el crecimiento de Mendoza. Al que tenga nostalgia de lo que fue la

ciudad hace 50 años, le pregunto dónde estaba cuando se levantó el edificio de los periodistas

(Boulogne Sur Mer casi Olegario Andrade) o los 12 que ya se levantaron en el resto de la avenida.

Hay que tener una visión futurista.

–¿Y las observaciones que le hicieron desde el Conicet (ex CRICYT)?

–No pasa nada con eso. Incluso vamos a densificar mucho menos de lo que ellos sugerían.

Estamos interviniendo en la zona de la Cuarta Sección y en la del Parque Central. Esto está lo

suficientemente debatido y, como le dije, estuvo un año y medio en el Concejo.

– ¿Y respecto del sistema de excepciones?

–Primero tiene que quedar claro que en mi actual gestión no se ha hecho una sola excepción de

edificación. Algunos concejales vienen desde gestiones anteriores, donde todos los edificios

elevados de Mendoza se hicieron por excepción y no había nadie rezongando. La pregunta es: ¿qué

intereses están defendiendo? ¿Será el de las empresas que construyeron fuera de la capital para que

vuelvan? ¿Quieren mantener un régimen donde las excepciones las apruebe el Concejo? ¿Con qué

intereses secundarios?

–¿Qué opina del acompañamiento que han hecho los concejales de la oposición?

–Que son unos demagogos y unos irresponsables, no sienten la necesidad de acompañar los

cambios. Hay mucha caradurez e hipocresía. Le doy un ejemplo. El artículo que establece el sistema

de excepción fue tomado del código de edificación de Rosario, ciudad gobernada por un socialista

(Roberto Lifschitz, quien además es ingeniero civil), igual que el concejal Alberto Montbrum, quien

también es socialista pero se opone a este proyecto.