Como en un juego de ajedrez, la movida de última hora del Gobierno provincial decretando laconciliación obligatoria para frenar el paro de los profesionales de la salud significó mucho más
que una victoria a corto plazo para impedir la huelga de siete días hábiles que se venía encima.Oculta a simple vista, la medida le concedió a Celso Jaque y a sus ministros enviar a la nevera, al
menos hasta fines de noviembre, nuevas huelgas de los médicos. En pocas palabras, el conflicto no está resuelto pero las medidas de fuerza están bajocontrol. La razón: la conciliación ordenada el jueves pasado no incluye la discusión salarial yademás no fue pedida por el Poder Ejecutivo. Por lo tanto, cuando se cumpla el plazo de estanegociación, si se viene encima otro paro, el Gobierno tendrá su oportunidad de agotar su pedidoaún no utilizado de una nueva conciliación, pinchando la pelota por 15 días hábiles más. Así lo confirmaron a UNO voces del Barrio Cívico que prefirieron el anonimato. Para lagestión de Jaque, la jugada ha significado comprar tiempo valioso hasta diciembre, cuando llegue ladiscusión del Presupuesto provincial y la Legislatura, como es habitual, pase a ser el epicentro delos reclamos gremiales mirando hacia el 2011. La jugada ha sido implacable y dejaría prácticamenteatadas de manos a Isabel del Pópolo y sus representados. El jueves pasado la Subsecretaría de Trabajo, en manos de Sebastián Godoy Lemos (exsubsecretario de Justicia de Celso Jaque), ordenó la conciliación obligatoria, por lo que a losmédicos no les quedó otro camino que suspender (como ordena la ley) la huelga que ya llevaba dosdías con alta adhesión y que continuaría los días 8, 12, 13, 14 y 15 de octubre. La medida obligó aAMPROS y al Gobierno a sentarse a negociar durante 15 días hábiles hasta el 29 de octubre, sinpoder hacer paro ni tomar represalias ninguna de las partes. Sin embargo, la conciliación no fue solicitada por el Ministerio de Salud ni tampoco porAMPROS, sino que fue dictada de oficio por Godoy Lemos ante la denuncia de los profesionales de quese estaba incumpliendo el convenio colectivo de trabajo. Por lo tanto, el subsecretario sólo incluyó ese tema y no el aumento salarial, principalreclamo que hacen los médicos. Conclusión: hasta el 29 de octubre la discusión será por los atrasosque tiene el convenio colectivo y no por la plata. Y hasta esa fecha, los médicos no podrán parar. Suponiendo que lo hagan a partir del 1 denoviembre en reclamo de la mejora salarial que el Gobierno no está dispuesto a negociar, elMinisterio de Salud tiene habilitada la oportunidad legal de pedir la conciliación que hasta ahorano solicitó y sepultar cualquier intento de paro por otros 15 días hábiles. Así piensan llegar hasta diciembre, sin que una huelga los descoloque ante la ciudadanía.

