Prepara una resolución para obligar a los countries a permitir el ingreso de los inspectores. Aguas Mendocinas comienza esta semana la colocación de mil medidores.

El Gobierno puso la mira en los barrios privados por el derroche de agua

Por UNO

En medio de la crisis hídrica, el Gobierno redoblará las acciones de control sobre el derroche deagua. Por un lado, el Ente Provincial de Aguas y Saneamiento (EPAS) prepara una resolución para que

tanto sus inspectores como los de Aguas Mendocinas y el resto de los operadores puedan ingresar a

los barrios privados para supervisar el uso del agua en esos complejos. Mientras que la empresa

estatal de prestación de servicios hídricos comenzará esta semana a colocar cerca de 1.000

medidores en diferentes barrios del Gran Mendoza.

Con estas medidas, el Ejecutivo quiere redoblar las supervisiones y evitar que los usuarios

sigan derrochando agua, en medio de la crisis hídrica que sufre Mendoza y que temen se agravará con

la llegada de temperaturas más elevadas.

El gobernador en persona le pidió al EPAS que elabore una norma regulatoria para garantizar

que los inspectores puedan ingresar a esos barrios, en donde prohíben la entrada al personal de

Aguas Mendocinas, de los prestadores y hasta del ente de control, con el argumento de prevenir la

inseguridad en esos lugares.

"Alegan inseguridad, pero el personal está bien identificado. Mientras les piden autorización

a los dueños y propietarios, cuando llega el inspector a la propiedad ya dejaron de hacer uso

indebido del agua y con esto evitan que se controle el tipo de derroche", indicó en ese sentido

Javier Montoro, titular del EPAS.

Esta semana el organismo de control estaría en condiciones de dictar una resolución

especificando que el uso de credenciales y carnets es suficiente para ingresar a esos loteos y

controlar que no se derroche agua entre las 8 y las 22.

Mientras eso se concreta, Montoro anticipó que "se va a pedir el auxilio de la fuerza

pública, que está contemplado por ley" y que "se avanzará en las sanciones administrativas contra

los infractores, con multas que van de los $2.000 en adelante".

Más allá de los controles en barrios privados y abiertos para supervisar el derroche, esta

semana Aguas Mendocinas comenzará a colocar medidores en diferentes barrios del Gran Mendoza.

Según explicó Rolando Baldasso, titular del directorio de la empresa estatal de servicios de

agua, "se han seleccionado barrios de todos los estratos sociales: de clase media, del IPV y loteos

privados".

Los usuarios no deberán pagar la colocación y gastos administrativos de los medidores, salvo

los clientes que hayan sido multados.

En este caso deberán pagar cerca de $100, monto que se les incluirá en la facturación.

Pero además, el próximo fin de semana Aguas Mendocinas pondrá en funcionamiento dos pozos

nuevos para paliar la crisis hídrica en Guaymallén, uno de los departamentos más poblados y que más

sufren la falta de agua.

Entre mañana y el jueves comenzarán a operar dos pozos ubicados sobre las calles Azcuénaga y

Achupalla.

Para Baldasso, esto es muy importante "porque servirá para solucionar la demanda de cerca de

40.000 vecinos que residen en el Tercer Barrio Unimev".