La pidieron desde el Ministerio de Salud. Así el gremio no podría participar en el paro de AMPROS.

El Gobierno le dictó la conciliación a ATE

Por UNO

El subsecretario de Trabajo, Sebastián Godoy Lemos, por pedido del ministro de Salud, CarlosBehler, le dictó la conciliación obligatoria a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por

lo que el sindicato no podría adherirse al paro anunciado por AMPROS para esta semana.

La titular de ATE, Raquel Blas, manifestó: "No estamos notificados de ninguna conciliación

obligatoria" y reiteró su compromiso de acompañar la medida de fuerza dispuesta por el gremio de

profesionales de la salud.

"Si se dictó o no, a mí no me consta, pero no correspondería porque estamos en un ámbito

paritario, donde ya se realizaron tres reuniones en las cuales no dieron respuesta alguna y ahora

estamos en un cuarto intermedio hasta el 25 de noviembre", sostuvo Blas.

Godoy Lemos, por su parte, adelantó que "si adhieren a la medida de AMPROS se dictaminará la

ilegalidad de la misma y se va a salir con los inspectores a constatar que se cumpla la

conciliación obligatoria".

Con la huelga que se iniciará el martes y que se extenderá hasta el viernes, sumará 18 días

durante el mes con atención con guardias mínimas en los hospitales y centros de salud de la

provincia.

Ante este panorama, en el Gobierno esperan que el próximo martes se expida la Comisión

Nacional de Garantías que dictaminará cuáles son los servicios básicos que deben prestar los

profesionales de la salud durante el paro.

Y si bien la resolución del organismo no es vinculante, tanto el Ejecutivo como el sindicato

se comprometieron a acatar lo que se dictamine.

"Lo que esperamos es mejorar los porcentajes de presentismo durante la huelga en hospitales,

sobre todo aquellos que están vinculados a los niños y a las mujeres embarazadas", destacó Adaro.

Durante el paro, en los centros asistenciales atienden las guardias y las urgencias al 100% y

el sindicato creó un comité de crisis integrado por los jefes de servicio que evalúan qué

situaciones no pueden esperar y en esos casos se llama a los médicos que se encuentran en guardias

pasivas.

Igualmente el gremio reiteró que "se puede garantizar la atención de los mendocinos pero no

la salud, eso es injerencia exclusiva del Gobierno, que está fallando porque faltan insumos en

todos los centros de salud y hospitales públicos".