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En una requisa motivada por una hipótesis de evasión violenta fue detectado un boquete en el techo en un espacio compartido por 12 internos. El Gato irá a juicio en dos meses por la guerra con el Rengo Aguilera, líder de la barra del

El Gobierno informó que desbarató la fuga del Gato Araya y otros presos peligrosos

Por Javier Polvani

Una requisa del Servicio Penitenciario en la cárcel Almafuerte de Campo Cacheuta encontró un agujero lo suficientemente amplio como para que pasara una persona. El hallazgo se produjo en un taller del penal adonde se desempeñan diariamente 12 internos entre los que se cuenta Marcelo Gato Araya, protagonista antagónico de Daniel Rengo Aguilera, líder de la barra brava de Godoy Cruz en la brutal guerra de bandas que se libró en el barrio La Gloria en 2010.

El penitenciario que estaba a cargo de la custodia de los internos que tenían asignadas tareas en el taller textil está sospechado de colaborar con los autores del boquete de aproximadamente un metro cuadrado, confirmó el jefe de los guardiacárceles, Sebastián Sarmiento. El boquete se descubrió en el marco de una pesquisa que se inició dos semanas antes con la hipótesis de que se estaba organizando una fuga violenta en el sector de máxima seguridad.

La cúpula del Servicio Penitenciario no tiene identificado entre los internos que revistan en el taller quién o quiénes participaron de la idea y ejecución del boquete, que consistió en la rotura de un cielorraso de yeso y el corte de una reja de hierro de construcción que preceden a la chapa que se ve en el techo desde el exterior de la construcción. Y de la investigación no trascendió si están identificados los autores del planeamiento de la fuga que, dice el Gobierno, se desbarató.

Lo que si fue confirmado es que el Gato Araya era uno de los 12 internos abocados a la costura de ropa en los tiempos carcelarios destinados al trabajo. La mitad de estos presos son considerados peligrosos por el sistema.

Araya está procesado en dos causas distintas: una en la Justicia Federal por nacotráfico y la otra en los tribunales mendocinos por la autoría intelectual del crimen de dos hombres allegados al Rengo Aguilera, ocurrido en enero de 2010 en una casa en construcción en la zona del embalse El Carrizal.

La segunda causa ya fue elevada a juicio y se estima que entre julio y agosto se concretaría el debate oral. En el cúmulo de información que sustentó la hipótesis de fuga había pistas para sospechar de una presunta participación en la organización del enemigo del Rengo Aguilera.

El taller textil de la cárcel Almafuerte no tiene más espacio que el que ocupan los 12 internos que cumplen tareas allí, además del lugar para el custodio. Por eso el hombre del Servicio Penitenciario destinado a esa guardia está seriadamente comprometido en la investigación interna para determinar responsabilidades administrativas.

El jefe del Servicio Penitenciario y su superior, el ministro de Gobierno, Félix González, resolvieron darle fuerza política a la investigación sobre la conducta del custodio porque no pueden creer que durante el tiempo que se rompió el techo no haya notado nada. Una estrategia similar precedió a la única fuga de presos registrada en la corta historia de la prisión de Campo Cacheuta.

En los tribunales también será investigada la presunta participación del penitenciario en la concreción de la logística para una fuga.

En la requisa realizada este jueves, los penitenciarios incautaron marihuana, una chuza y varios celulares con los respectivos cargadores. Por el hallazgo de drogas intervino la Justicia Federal.

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