Por Javier Polvani
Cuando regrese el gobernador Francisco Pérez de la gira internacional por Singapur, Dubai y Estados Unidos, se definirá el nombre del jefe de Inteligencia Criminal que reemplazará a Roberto Álvarez, días después de un duro ataque mediática a su gestión por parte de Osvaldo Quiroga, el padre de Matías, asesinado el 9 de marzo durante un asalto a un camión blindado en la playa del Carrefour de Godoy Cruz. No habrá cambios sustanciales en la política de la repartición, confirmó el ministro de Seguridad Carlos Aranda.
Álvarez justificó su dimisión en problemas personales que le impedían seguir desempeñándose al frente de la Dirección de Intelegencia Criminal. El jefe de la cartera le dijo a este portal que “no es el estilo de nuestro gobierno echar funcionarios cuando algo sale mal, sino revertir las situaciones adversas con el equipo que tenemos”.
De esta forma Aranda desvinculó la salida de su subalterno de potenciales efectos sobre el gobierno del ataque de Quiroga a los resultados de la gestión del renunciante en Inteligencia Criminal. “Evidentemente está fallando el trabajo de inteligencia policial”, dijo el padre del joven baleado por los ladrones que protagonizaron un fallido asalto a un blindado de Prosegur intentaron quitarle el auto para continuar la fuga, mientras esperaba la luz verde en un semáforo.
Aranda aceptó que en el caso del hijo de Quiroga hubo errores de Inteligencia Criminal, pero negó que éstos ocasionaran un pedido de renuncia al director del área. En medio de la polémica por la actuación de la repartición, Álvarez puso a disposición del ministro y el gobernador su renuncia al cargo, pero ambos rechazaron la presentación.
Cada vez que un caso policial sensibiliza a la opinión pública y siembra incertidumbre sobre la continuidad de funcionarios del área de Seguridad, puertas adentro el gobernador repite la misma frase: “Yo no soy (Julio) Cobos”. La referencia se justifica porque el ex gobernador radical cambió cinco veces de ministro de Seguridad en cuatro años empujado por efectos de crímenes con alta repercusión mediática.
Aranda ratificó el rumbo en ese sentido: “Ni el gobernador ni yo somos partidarios de cambiar figuritas ante el primer problema, tenemos plena confianza en el equipo para revertir las situaciones adversas”, sostuvo el funcionario ante la consulta de diariouno.com.ar.
“Tengo que esperar que vuelva el gobernador de viaje para definir al futuro director de Inteligencia Criminal”, comentó el ministro tras conocerse la dimisión del titular.
El abogado Álvarez duró sólo cuatro meses al frente de la Dirección de Inteligencia Criminal, adonde desembarcó en diciembre con el nuevo Gobierno provincial tras encabezar el registro de armas y agencias de seguridad (Repar Repriv). Es un hombre del riñón del equipo que Aranda heredó de la gestión del vicegobernador Carlos Ciurca en el Ministerio de Seguridad.