Por Javier Polvani
El gobernador pretende evitar una medida gremial en los primeros meses de su gestión y pautó una reunión en Casa de Gobierno este lunes.
El gobernador invitó a los popes de la CGT para evitar peleas con sindicatos
Para evitar esquirlas de la pelea del Gobierno Nacional con Hugo Moyano, líder de la CGT, el gobernador Paco Pérez invitó al secretariado general de la central obrera que responde al camionero en lo nacional a una reunión en la Casa de Gobierno para mantener un diálogo amplio a agenda abierta.
El cónclave será el lunes a las 10, justo antes de que empiecen a definirse los aumentos salariales en paritaria. Los dirigentes gremiales mendocinos no acostumbran a marcar tendencia en cuanto porcentajes de suba salarial, ya que por lo general los cierres de acuerdo con las patronales mendocinas se concretan después de que cada actividad acuerda en Buenos Aires la magnitud del incremento, pero Pérez no quiere en sus primeros meses de gestión que lo sorprenda una medida gremial.
Cuando Moyano y sus aliados se preparan para ejecutar un plan de acciones callejeras de fuerte impacto, el gobernador mendocino se asegurará que esas manifestaciones no tengan réplicas en la provincia. Hay consenso en la CGT local para que el escenario nacional no contamine la relación con la administración de Pérez.
La CGT fue aliada de Pérez en la campaña electoral y en las listas del PJ que compitieron las elecciones de octubre ubicó a dos dirigentes gremiales que lograron una banca en el Senado, de la mano de José Scoda, secretario general de los empleados de estaciones de servicio, y otra en Diutados, por Claudio Díaz, conductor del gremio de Vialidad Provincial y jefe de Organización de la central obrera mendocina. Paco Pérez, además, confirmó a un dirigente de la CGT como subsecretario de Trabajo, Ariel Pringles, del sindicato de Tribunales Federales. Y otro sindicalista, Dante González, del gremio de petroleros privados, renovó su mandato como diputado nacional.