Por Javier Polvani
Paco Pérez pretende que se haga una renegociación consensuada del contrato y amenaza con una ruptura con apoyo logístico y jurídico de la Casa Rosada. Si los empresarios no se sientan a negociar, el mandatario hará caer el contrato por decreto.
El Gobernador anunció que eliminará la Red Bus y dejará de subsidiar a los empresarios
El gobierno le pedirá a AUTAM una renegociación consensuada del contrato que rige el sistema de transporte del Gran Mendoza bajo amenaza de una ruptura unilateral con apoyo logístico y jurídico de la Casa Rosada. El miércoles, Paco Pérez instó al secretario de transporte, Diego Martínez Palau, a anunciar la pronta implementación de la tarjeta de pago del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) en lugar de la Red Bus, en una velada declaración de guerra a los dueños de los micros.
Pérez dijo no bien asumió que pretende subsidiar a los pasajeros pobres en lugar de subsidiar todo el sistema para que la totalidad de los usuarios viajen a bajo costo, objetivo que planea concretar con la adaptación a Mendoza del SUBE, que rige en el transporte de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Pero para que eso se lleve a cabo como lo contempla la estrategia del gobierno es condición necesaria la renegociación de las condiciones del contrato que liga a los empresarios de AUTAM con la prestación del servicio.
Paco Pérez dio batalla contra el régimen de pago por kilómetro recorrido que rige en la provincia desde que asumió la cartera de Infraestructura de Celso Jaque, y siendo ministro perdió sistemáticamente la pelea contra los empresarios que se aferraron a la letra fría del convenio de concesión. El gobernador cree que ahora está en mejor situación para pulsear con los dueños de los micros, en primer lugar por algo obvio: es la máxima autoridad de la provincia, y en segundo orden porque el contrato se vence en 2015, con lo cual considera que será más factible una negociación en estos momentos que cuando quedaba un lapso mayor para la renta asegurada que prevé el convenio en vigencia.
Pérez está decidido a profundizar la guerra contra los empresarios del transporte para cambiar en lo inmediato las condiciones fijadas por el gobierno de Julio Cobos a los dueños de los micros. El radical concesionó el sistema a los socios de Autam luego de mantener una larga pelea que a la postre terminaron ganando los empresarios que se quedaron con la totalidad del transporte del Gran Mendoza, sin la competencia foránea con la que los amenazaba Cobos.
El mejor escenario para el gobierno sería que los empresarios acepten sentarse a rediscutir el contrato. Pero si esto no sucede, Pérez ya está trabajando con la Secretaría de Transporte en un decreto que establezca la caducidad del contrato firmado en la gestión de Cobos. La adhesión de la provincia a la Ley de Emergencia Económica nacional que Pérez le pidió a la Legislatura –aún no se define en las cámaras- es una herramienta valiosa para avanzar en la caducidad del contrato con menos riesgos de perder una demanda judicial por perjuicio a los empresarios.
Desde Arturo Lafalla, pasando por Roberto Iglesias, Julio Cobos y Celso Jaque, los mandatarios provinciales se enfrentaron con los empresarios del transporte, sin éxito. Todos dejaron sus cargos mientras los dueños de los micros nucleados en Autam siguen operando el sistema integral del Gran Mendoza.
La suba del boleto
De cómo resuelva el gobierno la negociación con AUTAM dependerá el valor del boleto para el usuario sin subsidio del nuevo sistema que pretende implementar Paco Pérez antes de que termine el primer semestre del año. Por ahora, si no se modifica el contrato con los dueños de los micros el Estado tiene que pagar un canon surgido de una compleja ecuación de costos e ingresos por cada kilómetro recorrido por los colectivos, sin importar el volumen de la recaudación directa.
Con las condiciones contractuales actuales, para suprimir el subsidio que el Estado aporta al sistema a través del Fondo Compensador del Transporte Público el boleto tendría que costar $4, estiman en el gobierno. Pero ese monto surge de suposiciones con margen de error, porque aumentar el boleto de $1,40 a $4 no garantiza un aumento de la recaudación de la misma magnitud que el de la tarifa.
Un gran incremento en el precio del boleto tendrá una incidencia a la baja en el flujo de usuarios. Y en lo político no es una medida que tenga efectos positivos para la imagen de una gestión.
Por eso, para el gobernador es clave que la situación con AUTAM se resuelva cuanto antes. Sea por la vía de una negociación consensuada o por una decisión unilateral del Gobierno.
El nuevo sistema
Diego Martínez Palau fue el encargado de confirmar esta mañana por todos los medios que a partir de marzo -o del segundo trimestre del año-, se cambiará la tarjeta Red Bus por el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), que promueve la nación y en lo operativo es compatible con el que actualmente tiene la provincia, ya que se trata de una modalidad prepaga.
Este sistema, que al decir del funcionario aún "está en pañales", prevé precios diferenciales de boletos, lo que se definirá a partir de un estudio que se encarará teniendo en cuenta indicadores como la edad, el nivel de ingreso, los estudiantes. "Los lineamientos los va a bajar la Nación", dijo.



