Por Daniel Calivares
La situación financiera de las arcas provinciales ha sido, desde el comienzo de la gestión de Francisco Pérez, el principal problema, ya que por un lado, afectaron los ofrecimientos salariales que hizo el Ejecutivo ante los gremios, y ahora el gobernador admitió también que el plan de obras se verá perjudicado.
Según Pérez, la delicada situación de la caja provincial, llevará a que el ritmo de obras disminuya y otras que se encuentras próximas a ser licitadas, se verán postergadas. No obstante, aseguró que no se parará ninguna de las que se estén realizando hasta el momento.
El gobernador adujo que debido a esta situación, se ha decidido enfocarse principalmente en lo que tiene que ver con la construcción de viviendas, especialmente con el plan provincial lanzado en febrero y con el anunciado por la presidenta Cristina Fernández y que involucra a Anses y al Banco Hipotecario.
“Esto permitirá también reactivar la actividad económica y generará fuentes de empleo”, afirmó el gobernador, quien agregó que se está apostando a la gran demanda que tienen los mendocinos en materia de vivienda.
En cuanto a las grandes obras para Mendoza, Pérez afirmó que Portezuelo del Viento está en la etapa en la cual las empresas interesadas deben responder a las observaciones hechas por el gobierno, mientras que en el caso de Los Blancos, se está en proceso de preadjudicación.
Las obras en Mendoza no es lo primero que ha tenido que tocar el Ejecutivo debido a la situación financiera de la provincia. Para pagar los aguinaldos a tiempo, el gobierno debió retrasar el pago a algunos proveedores, afirmó el gobernador hace unos días y agregó que en todas las provincias se ha notado una baja respecto a los fondos provenientes de la Nación.


