Esta semana el diputado mendocino Marcos Niven dio la nota en la Legislatura provincial porque alzó la voz para marcar diferencias con el oficialismo pese a que, como demócrata, integra el frente Cambiemos que gobierna la provincia.Niven dejó en claro que no son "levantamanos" de las iniciativas del Gobierno y advirtió de que "en una gestión que busca revalorizar la importancia de las instituciones, el Poder Ejecutivo no debe intervenir sobre las decisiones del Legislativo". La advertencia vino a cuento de los desacuerdos que mostraron en el tratamiento previo a las leyes de Avalúo e Impositiva. Mientras los legisladores se volcaron a desmenuzarla y buscar consenso para su aprobación como hacen todos los años, el Ejecutivo trató de sumar voluntades entre los intendentes, que después bajan línea a sus legisladores. El movimiento cayó mal en los demócratas, "no porque sea una práctica nueva, sino porque en un gobierno que se vanagloria del respeto a la división de poderes el trabajo de aprobar leyes sólo le compete a la Legislatura", remarcó Niven.-¿Usted se ha convertido en un díscolo dentro del frente Cambiemos?-Hubo cosas que me molestaron. Nosotros, cuando acordamos formar el frente, firmamos un acuerdo programático para que se respetara la Constitución, la división de poderes y la institucionalidad. Cuando el Ejecutivo elabora leyes, en este caso, Presupuesto, Avalúo e Impositiva, y las gira a la Legislatura, empieza a trabajar otro poder. Y lo debe hacer con independencia. Cuando vos trabajás durante un mes y los últimos días te encontrás con que el Ejecutivo hace contactos con intendentes para buscar acuerdos, no corresponde, es una invasión. Esto es un retroceso, desde nuestro punto de vista respecto a lo que habíamos firmado. El año pasado el voto de la gente pidió un cambio en la forma de hacer política. El mandato era pedir mayor división de poderes. Hay legisladores muy capacitados para trabajar estas leyes.-¿En qué puntos de la ley de Avalúo e Impositiva pidió cambios?-Uno de los puntos en los que nos opusimos fue en la eliminación del Tribunal Administrativo Fiscal (TAF). Sabemos que ATM debe tener afán recaudatorio, así debe ser. Pero el Gobierno debe tener una visión de estadista sobre el esquema impositivo, eso le faltaba al proyecto enviado. El tribunal es una figura necesaria para que el contribuyente tenga una herramienta para reclamar. Ahora no estará. El contribuyente queda menos protegido, porque se perdió una instancia de reclamo administrativo.-¿ No le gustó el espíritu de los proyectos de Avalúo e Impositiva?-Ellos hicieron una gran celebración por haberlo presentado en tiempo y en forma. Eso está muy bien. Pero también destacaron mucho que se iban a bajar impuestos. Y cuando uno analiza punto por punto, las bajas son mínimas. Hay bajas condicionadas a las condiciones macroeconómicas, por lo tanto no son seguras.-Más allá de estas diferencias, ¿cómo ve en general la gestión de Cornejo?-Creo que ha hecho mucho. La provincia se ha ordenado mucho mejor que la Nación, las cosas funcionan y hay señales que indican que se está recuperando inversión. Hay que tratar de bajar la presión fiscal, se han hecho intentos tenues, pero eso es importante. Esto hay que corregirlo. Se han ordenado las cosas, pero también hay que tener en cuenta que se ha producido un enorme endeudamiento, con pagos a largo plazo y con mejores condiciones, pero de todos modos el endeudamiento es grande. También hay que conseguir el equilibrio fiscal en dos o tres años.-¿Ha tenido el apoyo de su partido cuando planteó diferencias con el gobierno de Cornejo?-Sí. Nosotros no hemos planteado irnos del frente, creemos que somos útiles en la medida en que damos a conocer nuestro punto de vista. Hacemos críticas, pero en términos generales estamos mucho mejor y estamos yendo por el camino correcto. Cada vez que hemos evaluado dentro del partido nuestra pertenencia a Cambiemos, ha sido positiva. Por eso, por ejemplo, para las elecciones de Santa Rosa nos mantenemos dentro del frente pero con candidatos propios.-¿Está de acuerdo con el impuesto a los vinos importados que se promovió?-Se incluyó en la ley Impositiva a la que se le dio media sanción. Lo ideal sería que la actividad vitivinícola no tuviese este péndulo, lamentablemente hay ciclos malos y otros buenos. En esta etapa, cuando los precios exceden lo que muchos están dispuestos a pagar, ocurre esto. Ahora no hay vino, los precios suben, y por eso se busca afuera vino más barato. Entonces, el productor se siente realmente defraudado porque en el momento en que puede recuperar rentabilidad empiezan a entrar vinos de afuera. Lo ideal sería que hubieran precios estables. Lo que se busca es desincentivar la importación. La actividad está muy concentrada en cuatro grupos grandes que fijan los precios y no son muy generosos en el momento de distribuir en la cadena productiva. Por eso me parece bien poner un gravamen para el ingreso de vinos importados.-¿Avala la postulación de José Valerio para la Corte?-No nos expedimos, porque no tenemos voto en el Senado. Por eso no lo analizamos, preferimos no intervenir. Ni sí, ni no.-El aumento en las dietas de los legisladores nacionales abrió la polémica que se encendió cuando Susana Balbo (diputada nacional por el PRO) dijo que deberían ganar el doble. ¿Piensa que los legisladores ganan bien?-Sí, ganamos bien. Cuando se aplican porcentajes de aumento impactan mucho más sobre los sueldos altos. Esto es cierto. Creo que las declaraciones de Balbo fueron muy desafortunadas, porque este ha sido un año difícil para los argentinos. La caída del consumo así lo demuestra. Hay que tener cuidado con lo que se dice, sobre todo los que estamos en la función pública, porque se puede ofender mucho con lo que se dice.


