El ala dura del frente sindical estatal le declaró la guerra al gobierno de Celso Jaque. Se vienentiempos de manifestaciones, calles cortadas, servicios parados y, fundamentalmente, de cruces
violentos para el mandatario y su tropa.
La asamblea interhospitalaria de AMPROS y ATE fue la piedra basal de un plan de acciónconjunto de una mesa de sindicatos combativos de la esfera pública y es la mayor amenaza de origengremial en el horizonte electoral del oficialismo provincial. La tercera pata de la mesa es elsindicato de judiciales, que mandó una representación al plenario de salud, y la cuarta es Fadiunc(docentes e investigadores de la UNCuyo). La quinta podría ser Sitea (estatales autoconvocados), silima las diferencias con ATE. "Tenemos que unirnos todos para hacer un gran paro general de estatales", arengó el viernes Carlos Ordóñez, mandamás de los judiciales, a los soldados de Raquel Blas (ATE) e Isabel Del Pópolo(AMPROS) reunidos en el hospital Notti. La repuesta del auditorio poblado por más de 500 médicos ytrabajadores no profesionales de la salud fue una inyección para la apuesta del sector duro delfrente estatal. La primera avanzada hacia el "gran paro" se dará el jueves, para cuando está convocada unamanifestación conjunta del frente duro en la explanada de la Casa de Gobierno. El martes comenzaráel calentamiento de motores en el acampe en ese mismo lugar, que llevarán adelante ATE y AMPROS conel apoyo de un movimiento de artistas locales que actuarán en la carpa entre las 12 del martes y lamisma hora del miércoles. El resultado de estas acciones será determinante para los tiempos venideros de la protesta.Si la marcha del jueves es multitudinaria y sus participantes piden a gritos el paro general deestatales los dirigentes podrán esgrimir que las bases, indignadas por el tratamiento que elGobierno le da al conflicto sindical, son las que presionan hacia la declaración de la primerahuelga generalizada de estatales en la provincia en mucho tiempo. Un cambio de eje La consiga de la lucha que viene fue expresada por Ordóñez y acompañada por Blas y DelPópolo, frente a la ovación de la asamblea de salud. "La pelea es por un cambio en la matrizproductiva de Mendoza", advirtió el jefe de los judiciales a viva voz. Blas centró su arenga en el tema más sensible para los trabajadores y el que más exalta a lagestión jaquista. Pidió que no se demore más la negociación de una recomposición de los salariosestatales que reconozca la diferencia entre los montos acordados en el primer trimestre y el nivelde incremento del costo de vida. "Hay municipios que ya están ofertando sumas, mientras el Gobiernoni siquiera reconoce el problema", criticó la jefa de ATE. La posición del Gobierno La agitación del arco duro del sindicalismo estatal provocará picos de malestar social porqueel principal escenario del campo de batalla serán las calles y las prestaciones de algunosservicios públicos. Con el conflicto circunscripto al sector salud, al principio sólo a la rama deprofesionales y luego extendido a la de no profesionales, el Gobierno apostó a que la alteracióndel ánimo del público ajeno a la pelea deglutiera la adhesión a la protesta. Hasta el momento esa estrategia no le dio buenos resultados. Pero como adelantó Jaque, elviernes en Potrerillos, el plan no va a cambiar. El Gobierno mantendrá su intransigencia por másque crezca el universo sindical que se levanta en su contra y seguirá apostando a acusar a losgremios en lucha de perseguir fines políticos electorales. "Esto es un posicionamiento político, y lo que pretenden es perjudicarme. A mí no me interesa. Pueden hacer todo lo que quieran si el objetivo soy yo, pero no perjudiquen a losmendocinos", dijo el gobernador, confirmando que por más que crezca la protesta no va a cambiar sudiscurso frente a la misma. La pelea en la CTA La recomposición salarial para compensar la depreciación provocada por la inflación es labandera que representa a las bases de la mesa intransigente del sindicalismo local. La dirigenciadel sector tiene otras metas a cumplir con la avanzada: ATE y judiciales son la columna vertebralde la corriente Germán Abdala de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), que está en una sordapelea con la línea que en Mendoza encabeza el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación(SUTE) tras la impugnación de los comicios que Blas y Ordóñez le ganaron a Gustavo Correa,candidato de los docentes. Con Gustavo Maure, ex pope del SUTE ascendido a la plana mayor de la Central de Trabajadoresde la Educación de la República Argentina (CTERA, a la cabeza, la lista de Correa representa al alaoficialista de la CTA. En Mendoza, la asociación política del SUTE con el Gobierno beneficia laradicalización del sector gremial enemigo al mismo tiempo que aparta de la disputa con eloficialismo a un sector numeroso como el que nuclea a los docentes.

