A pesar de haber firmado el desendeudamiento con la Nación, el gobernador Celso Jaque reconoce que la plata no alcanza. Explicó cómo afectan la crisis internacional y los aumentos de salarios en las cuentas del Gobierno local.

El dolor de cabeza que no se va

Por UNO

Distendido y vestido informalmente, el gobernador Celso Jaque recibió a UNO para profundizar acercadel desendeudamiento que acordó con el Gobierno nacional el jueves. Sin embargo, no esquivó al

bulto cuando tuvo que abordar otros temas.

En el cuarto piso del palacio gubernamental, Jaque se valió de una presentación en Power

Point y una pantalla táctil para brindar números y conveniencias del acuerdo alcanzado.

El titular del Poder Ejecutivo se mostró moderadamente conforme con la semana que cerró. "No

fue fácil hacerle entender a la presidenta Cristina Fernández que había que tratar el

desendeudamiento y la promoción industrial por separado", dijo.

Pero reconoció que Mendoza no llega a fin de año con el actual Presupuesto.

"Con el desendeudamiento logramos una quita de $424 millones. No es plata que el Gobierno

nacional nos mande. Es plata que Mendoza no va a tener que buscar para pagar", resumió Jaque.

Luego destacó que las condiciones del arreglo aportan mejores plazos, una tasa de interés que

se licuará con el tiempo, una fecha cierta de liquidación de la deuda y menor riesgo de default.

"La tasa nominal anual fija es del 6%, no se pagarán intereses de setiembre a enero del 2012,

se ampliaron los plazos a 20 años y se eliminó el (Coeficiente de Estabilización de Referencia)

CER, que sube la tasa real de interés porque tiene en cuenta la inflación", explicó el gobernador.

Luego agregó: "Entre el 2012 y el 2015 teníamos los mayores vencimientos. Con el

desendeudamiento salimos del (Programa de Asistencia Financiera ) PAF y la Provincia se evita tener

que negociar cada año sin tener una fecha cierta de terminación. Ahora sabemos que termina en el

2030, y entiendo que esto será conveniente para los próximos cinco gobernadores, que verán licuarse

la deuda por el solo paso del tiempo".

Las municipalidades de Tunuyán, Luján y Godoy Cruz son las únicas que están incluidas en el

acuerdo por el desendeudamiento.

Jaque adelantó que de inmediato tendrá que trabajar con las comunas y dijo que desconoce por

qué no entraron, en su momento, más municipios en la negociación por esta deuda.

"Las obligaciones se originaron durante el gobierno de Roberto Iglesias, cuando el país

estaba lleno de cuasimonedas y Mendoza tuvo el PETROM. Otras provincias, como Buenos Aires,

lograron meter en las negociaciones a todos sus municipios. Habría que ver bien por qué no se logró

en ese momento", reflexionó.

Hace falta más plata

Más allá de las bondades del desendeudamiento, el número uno del Ejecutivo reconoció que las

cuentas no cierran y que Mendoza no puede brindar los servicios en lo que resta del año.

Para el gobernador, las cosas están claras desde el momento en que se aprobó el Presupuesto

2010, y planteó como una obviedad que el dinero no alcance para llegar a diciembre.

También cargó las tintas sobre las complicaciones del 2009 y la crisis financiera

internacional.

No se olvidó de acusar a los aumentos salariales que había previsto no dar y finalmente se

dieron.

"Venimos con complicaciones. No es de ahora. No fue fácil sortear el año 2009, muy complejo a

nivel mundial, y este año vamos a tener dificultades", expresó.

"Por un lado, la disminución que se hizo en el proyecto de Presupuesto 2010 se paga ahora.

Para brindar los servicios hasta fin de año, nos faltan partidas. Por otro lado están los aumentos

que no estaban previstos. Se dieron, y ahora hace falta más dinero para terminar el año sin

inconvenientes", subrayó.

Por si no se entendiera el problema, Jaque lo puso más simple: "Vamos a pedir un aumento en

las partidas a la Legislatura porque lo necesitamos para poder cumplir con los salarios de la

administración".

El gobernador prefirió no cuantificar la necesidad que tiene Mendoza para los próximos cuatro

meses. "No sabemos cuánto dinero será, pero vamos a ser muy racionales en lo que tengamos que

enviar", advirtió.

Después confesó que, si fuera por lo que cada ministro necesita, la cifra sería grandísima y

recordó que debe ser él mismo quien mantenga los pies sobre la Tierra en este tema.

"Pero no es novedad: cuando me devolvieron el proyecto de Presupuesto no lo veté, sin

embargo, dejé en claro que no llegábamos a fin de año", indicó.

El diálogo siguió con otros temas. Jaque habló de su relación con la Nación, de la promoción

industrial y del peronismo disidente –en el que ahora milita su vicegobernador, Cristian Racconto–,

y defendió su visión por la designación de conjueces que realizó la Corte provincial