José Fernández, chofer en la Empresa Provincial de Transporte de Mendoza (EPTM), el miércoles 22 de junio llegó en su auto a su casa ubicada en el barrio Jardín Los Andes de Las Heras. Cuando bajó del Chevrolet Agile para abrir el portón e ingresarlo, dos hombres armados se acercaron. Uno de ellos se llevó mil pesos que llevaba en la billetera y el otro se metió dentro del auto.
José forcejeó con uno de ellos y pidió que no se llevaran el vehículo con su hijo de dos años en el interior. Uno de los malvivientes gatilló su arma pero el tiro no salió.
El viernes 24 de junio, este chofer de troles se presentó a trabajar pero su unidad llegó una hora y media más tarde. Mientras hacía el recorrido los pasajeros mostraron su malestar por el retraso. José detuvo la unidad en la calle Godoy Cruz, excusándose en una descompostura y pidió a los pasajeros que se tomarán la próxima unidad.
Después de una suspensión de 30 días -decidida por la empresa- el chofer tomó una licencia psiquiátrica para volver a su trabajo el lunes 7 de noviembre. "Tres días después me echaron" dijo Fernández.
Hasta aquí la versión del trabajador que este martes decidió encadenarse a la puerta de EPTM, ubicada en Pellegrini y Perú de Ciudad ya que la empresa mantuvo la decisión de echarlo tras 15 años de servicio.
Este es uno de los casos que llevó a los trabajadores de la EPTM a hacer una medida de fuerza con paro de actividades que aún no se soluciona en su totalidad.Desde el directorio, Leopoldo Cairone explicó que tras el incidente se le aplicó una suspensión por 30 días y se inició un sumario. Durante tres meses y medio, el abogado al frente de la investigación recabó pruebas y se tomaron testimonios a todos los involucrados. "El directorio es el único por ley que toma las decisiones. En tanto, la junta disciplinaria puede recomendar pero no es vinculante", explicó el funcionario ante los reclamos de los trabajadores."La junta recomendó 10 días de suspensión y asistencia pero ante lo evaluado por el abogado tomamos esta determinación", se justificó Cairone aunque reconoció que Fernández no tenía ningún tipo de antecedentes en su legajo."Él tenía mecanismos, si no se sentía en estado para trabajar, para cambiar el turno pero no lo hizo y manejar un trole es una tarea que requiere de mucha responsabilidad", finalizó.

