VALLE DE UCO – El incremento en el precio de la carne se hace notar no sólo en las pizarras sinotambién en la baja del número de clientes que asisten a las distintas carnicerías en los tres
departamentos que integran el Valle de Uco y más que nada en la menor cantidad de kilos vendidos alfinal de cada jornada. Otros dos datos importantes es que aumentó el comercio clandestino en
tanto que la carne de cerdo no es aún una opción popular. En estos días no es raro ver a los carniceros de barrio dialogar con las amas de casa en lapuerta de sus comercios ante la escasa demanda. Entre los propietarios y empleados de carnicerías consultados por este medio la respuesta fueuna constante: "no sabemos qué va a pasar. La carne aumenta y tenemos qe trasladar ese aumentoal cliente. Como resultado las ventas han caído de manera más que significativa", dijeron.



