El perjuicio de la monopólica posición comercial de Papel Prensa para los diarios del interior esdifícil de medir a lo largo de tantos años de iniquidad. Sin embargo, si se toman los últimos doce
meses La Capital tuvo que erogar casi medio millón de dólares más para proveerse de papel en elexterior que si lo hubiera hecho de Papel Prensa.
La Capital paga el papel chileno, polaco, finlandés o ruso, entre otros orígenes, a 719dólares la tonelada. En la Argentina, Papel Prensa lo vende a 635 dólares la tonelada peroseguramente tanto a Clarín como a La Nación les cuesta aún más barato. Para cubrir la necesidad mensual de papel, La Capital debe comprar 450 toneladas, de las quela empresa Papel Prensa sólo le provee menos del 20porciento. Las cifras son elocuentes. Si sepudiera calcular el perjuicio económico de los últimos 36 años –en 1976 Papel Prensa pasó a ser unaempresa de Clarín, La Nación y el Estado nacional– se alcanzarían valores varias veces millonarios.


