Está a 13 kilómetros del centro de Guaymallén, pero sus habitantes no son tenidos en cuenta por los planes oficiales. Tuvo vecinos notables, como Draghi Lucero. La luz es el único servicio. Galería de fotos.

El barrio secreto de Mendoza

Por UNO

Miguel García Urbani[email protected]

La Colonia Molina es un espacio para la vida, pero sin un lugar en los mapas ni en los planes oficiales. A menos de 20 minutos del centro de Mendoza, este rincón con sauces y moreras permanece como hace 50 años y esto no tiene nada de romántico, sino bastante de problemático y revelador.

Iniciada la segunda década del siglo XXI y a no muchos kilómetros de algunos hoteles cinco estrellas, en Colonia Molina hay un solo servicio público que se ofrece a la población: la energía eléctrica. Nada más. La última obra pública de cierta importancia que recibió fue la construcción del edificio nuevo de la escuela Juan Enrique Pestalozzi, en 1972. Durante 39 años, la maquinaria de la obra pública permanece parada en la zona.

Está a 13 kilómetros de la villa cabecera de Guaymallén, el departamento más poblado de la provincia, y aún no se sabe si es paraje, distrito o barrio. No hay un modo claro de definirlo. Tampoco hay acuerdo entre la Dirección de Catastro de la Provincia, el Municipio y las delegaciones.

La superficie de la Colonia Molina es imposible de mensurar porque este lugar “no lugar” comienza y termina allí donde el sentido de pertenencia a la zona marca un hito y donde el desapego borra otro. Es un espacio difuso entre varios distritos rurales de Guaymallén, al que todavía no le han llegado noticias del progreso.

Cloacas, red de agua potable, internet, teléfono, asfalto, alumbrado público y otras sofisticaciones de confort han quedado fuera de Colonia Molina. Y ya que no hay acuerdo en los mapas sobre su delimitación, en la zona todos saben que ser o no ser de ahí es un asunto práctico, no exento de alguna carga filosófica. Si estás fuera de la mirada de las autoridades, estás dentro de Colonia Molina.

Los Corralitos, Puente de Hierro, Colonia Segovia son los distritos que rodean a la Colonia Molina, que la abrazan y que la asfixian, porque se llevan los beneficios y los trabajos de infraestructura. Nadie quiere inaugurar una obra en un lugar que no existe. En tiempos de barrios privados y complejos de fin de semana, los habitantes de los otros distritos de la zona niegan públicamente a Colonia Molina, pero la nombran en secreto como un santo y seña de identidad y pertenencia.

Por las calles Tabanera, Grenón, Sáenz Peña o Miralles, las principales del paraje, todas de tierra aún, rodeadas por el verde natural que crece en las acequias, anduvieron hombres y mujeres notables de la vida mendocina que eligieron ese lugar secreto para vivir. Como el autor de Las mil y una noches argentinas, Juan Draghi Lucero, o la luchadora por los derechos humanos Elba Morales.

Muchos recuerdan todavía “al hombre de las colmenas”, como llamaban los vecinos a Draghi Lucero, que tenía un pequeño emprendimiento apícola allí, caminando despacio por la calle Grenón, buscando la esquina de Miralles, donde estaba el negocio de Anita y Fioravante Vallone, “lo de Fiori”, como todavía se conoce a ese lugar. Allí hacía sus compras el hombre célebre que en la Colonia Molina era uno más que se iba con un kilo de azúcar y un traguito encima. Es posible que el frío, la soledad y el salitre de la zona hayan combinado asperezas para que Draghi escribiera allí cuentos como El santo del naranjo o Media Res, relatos que tienen la impiedad y el abandono de la Colonia Molina.

Apellidos como Vaquer, Vallone, Gurrieri, Giolo, Fazio, Polachovic, Leta, Antonalla, Constantini y Medina se escuchan nombrar y son los que empezaron a poblar la Colonia Molina hace 100 años.

Las primeras familias inmigrantes siguen allí y los aquerenciados, llegados de zonas urbanas, empiezan a hallarle el gusto a vivir en un lugar que no está, pero permanece y cuya única identidad es la misteriosa raigambre de sus pobladores. 

El camote, un símbolo de la zona

Desde 2001 la Asociación de Agricultores San Cayetano, coordinada por Jorge Vallone, quien hoy aún es su presidente, trabaja fuerte para agrupar a los productores de esta hortaliza en la zona.

El objetivo primario fue subsistir a la crisis y que sus familias no tuvieran que abandonar Colonia Molina, meta que se cumplió.

Bien chacarero

Los otros horizontes están relacionados con el crecimiento y lo están logrando.

A tal punto que hoy la Colonia Molina es un lugar que se identifica por las labores de este grupo de chacareros que trabajando en forma mancomunada y con herramientas comunitarias han logrado la mejor producción de camotes del país.

Así lo corrobora la distinción otorgada por el INTA a nivel nacional. Los camoteros de Colonia Molina lograron herramientas para mejorar su producción y proyectarla.

Retroexcavadora

Primero llegó una gran retroexcavadora que posibilitó dragar terrenos imposibles de trabajar sin esa herramienta.

Luego se sumó la lavadora de camotes, que permite la limpieza, selección y embolsado del producto.

En las últimas semanas de marzo, gracias a un subsidio entregado por un grupo religioso de Italia, los productores de Colonia Molina se hicieron con un flamante tractor que será utilizado, como todo allí, en forma comunitaria.

Este es el tono de este lugar.

Algunos hitos de este paraje

Casa de Pablo Gurrieri. Esta es la casa de Pablo Gurrieri, uno de los fundadores de Colonia Molina. “Pablito”, como lo llaman, con muchos más de 80 años, cultiva sus granados y cuida esta casa donde está toda la historia de la zona. Herramientas de labranza centenarias y al fondo corrales a la vieja usanza, con un espacio superior para guardar las pasturas de invierno.

Escuela Juan Enrique Pestalozzi. Comenzó a funcionar en 1944 en una habitación de la casa de uno de los colonos, Miguel Herrera. Luego, el espacio educativo se fue mudando de casa en casa hasta que en 1946 se instaló sobre calle Tabanera (foto) en una vivienda cedida por Natalio Guerra. En 1972 el gobierno provincial inauguró en el edificio actual la escuela 1-413. Aún la única de la zona, donde muchos nos educamos y conocimos los primeros libros de la colección Billiken que nos llevaban las maestras que viajaban a dedo desde el centro de Mendoza.

Hoy esa escuela tiene una matrícula saturada y trabaja con población de alto riesgo social, en un edificio que tal vez tuvo una mano de pintura en casi 40 años.

Centro educativo San Cayetano. En 1996 se instaló en la zona, junto a capillita Nuestra Señora de las Lágrimas, en Tabanera 8621. La idea de los vecinos y de los josefinos de Murialdo fue comenzar a trabajar sobre la población infantil y las familias tradicionales de la zona y, sobre todo, con aquellos que llegaban a aquel páramo provenientes de villas inestables del Gran Mendoza y que los municipios querían ocultar. Encontraron el lugar perfecto para tapar esa realidad social, un lugar que nadie ve, que nadie nombra y al que nadie va jamás, la Colonia Molina.

Salita. La doctora Susana Bonilla (foto de la izquierda) trabaja con la población de la zona desde hace más de una década. En el mismo edificio del centro San Cayetano comenzó a trabajar en el 2000 un centro de salud que atiende a más de 3.000 pacientes, de los cuales 700 son chicos. Hay atención de enfermería de lunes a viernes, clínica y la atención de algunas especialidades ciertos días de la semana.

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Jorge Vallone, el hijo de Don Fiori y Doña Anita, es el actor social más querido de la zona. Trabajo la tierra y preside la asociación de productores San Cayetano. Con sus manos de labriego escribió y publicó un libro sobre su lugar en el mundo, que tituló: Colonia Molina, un lugar con identidad. Los sueños de Jorge mantienen vivo el distrito fantasma de Guaymallén.
Jorge Vallone, el hijo de Don Fiori y Doña Anita, es el actor social más querido de la zona. Trabajo la tierra y preside la asociación de productores San Cayetano. Con sus manos de labriego escribió y publicó un libro sobre su lugar en el mundo, que tituló: Colonia Molina, un lugar con identidad. Los sueños de Jorge mantienen vivo el distrito fantasma de Guaymallén.
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Angel Sánchez, un patriarca de la zona, hombre generoso y activo trabajador de la tierra que todos los días lucha contra el salitre para sacar los mejores camotes del país.
Angel Sánchez, un patriarca de la zona, hombre generoso y activo trabajador de la tierra que todos los días lucha contra el salitre para sacar los mejores camotes del país.
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Quique Polachovic, uno que creció y nunca se fue de Colonia Molina, trabaja la tierra y participa en la agruapción de productores rurales que San Cayetano que tiene su propio puesto de venta en la Feria del Acceso Este.
Quique Polachovic, uno que creció y nunca se fue de Colonia Molina, trabaja la tierra y participa en la agruapción de productores rurales que San Cayetano que tiene su propio puesto de venta en la Feria del Acceso Este.
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Bimbo Constantini, un gringo generoso y simpático que mantiene intactos los sueños de los primeros colonos de la Colonia Molina, su universo, en el que trabaja cada día.
Bimbo Constantini, un gringo generoso y simpático que mantiene intactos los sueños de los primeros colonos de la Colonia Molina, su universo, en el que trabaja cada día.
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Trabajadores cosechando los estupendos camotes que produce la tierra salitrosa de Colonia Molina.
Trabajadores cosechando los estupendos camotes que produce la tierra salitrosa de Colonia Molina.
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El arado del tractor desentierra los camotes que luego son lavados y embolsados.
El arado del tractor desentierra los camotes que luego son lavados y embolsados.
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Embolsando camotes en la hilera.
Embolsando camotes en la hilera.
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Restos de un corral centenario, con la batea para el agua de los animales, un espacio inferior para el ganado o la caballada y un espacio alto para guardar fardos de pasto. Se conserva en los fondos de la finca Gurrieri.
Restos de un corral centenario, con la batea para el agua de los animales, un espacio inferior para el ganado o la caballada y un espacio alto para guardar fardos de pasto. Se conserva en los fondos de la finca Gurrieri.
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La casa de Pablo Gurrieri, Pablito, uno de los fundadores. La construcción se conserva como hace más de 80 años en calle Miralles, pasando Grenón.
La casa de Pablo Gurrieri, Pablito, uno de los fundadores. La construcción se conserva como hace más de 80 años en calle Miralles, pasando Grenón.
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La calle Grenón va de Este a Oeste. Nada ha cambiado en la zona en más de 50 años.
La calle Grenón va de Este a Oeste. Nada ha cambiado en la zona en más de 50 años.
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Vista interior de la diminuta capilla Nuestra Señora de las Lágrimas, un hermoso espacio de silencio y reflexión en medio de los salitrales.
Vista interior de la diminuta capilla Nuestra Señora de las Lágrimas, un hermoso espacio de silencio y reflexión en medio de los salitrales.
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El Centro Cultural y Educativo San Cayetano, sobre calle Tabanera, es el núcleo de la comunidad de Colonia Molina.
El Centro Cultural y Educativo San Cayetano, sobre calle Tabanera, es el núcleo de la comunidad de Colonia Molina.
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La única escuela primaria de la zona, el edificio data de los años 70’, no ha tenido mejoras ni ampliaciones desde entonces. Es la última obra que la Provincia realizó en la zona.
La única escuela primaria de la zona, el edificio data de los años 70’, no ha tenido mejoras ni ampliaciones desde entonces. Es la última obra que la Provincia realizó en la zona.
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Galería de la Escuela Juan Enrique Pestalozzi, sobre calle Tabanera. (Allí hice la primaria Juanito).
Galería de la Escuela Juan Enrique Pestalozzi, sobre calle Tabanera. (Allí hice la primaria Juanito).
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Antiguo casa donde funcionó la escuela Pestalozzi desde los años 40’ hasta 1971.
Antiguo casa donde funcionó la escuela Pestalozzi desde los años 40’ hasta 1971.
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Mañana de viento zonda en Colonia Molina.
Mañana de viento zonda en Colonia Molina.
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Sede de la asociación de productores donde se utiliza por turnos la lavadora de camotes. Una herramienta que marcó la diferencia en la vida de los chacareros de Colonia Molina.
Sede de la asociación de productores donde se utiliza por turnos la lavadora de camotes. Una herramienta que marcó la diferencia en la vida de los chacareros de Colonia Molina.
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Descargan camotes en la boca de la lavadora.
Descargan camotes en la boca de la lavadora.
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El transporte en carros en común aún en esta zona que está a sólo 13 km del Municipio de Guaymallén.
El transporte en carros en común aún en esta zona que está a sólo 13 km del Municipio de Guaymallén.
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El viento zona castiga fuera donde el salitre crea grandes claros sin otra vegetación que espinos y retortuños.
El viento zona castiga fuera donde el salitre crea grandes claros sin otra vegetación que espinos y retortuños.