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José Luiz Alvarez explicó que se busca un mayor acercamiento a "los tipos de cultivos y realidades" que bordean los ríos de la provincia. "Buscamos una metodología más moderna para trabajar con cada cuenca", concluyó.

El balance hídrico de Mendoza empezará en la cuenca del Tunuyán Superior

Sin dudas, el balance hídrico es uno de los trabajos más esperados por los productores mendocinos para mejorar y volver más productivo el vínculo diario entre las hectáreas cultivadas y el riego cotidiano, para así también poder actualizar el inventario que el Departamento Provincial de Irrigación tiene sobre las tierras lindantes a las grandes cuencas.

En este sentido, el titular del organismo, José Luis Alvarez señaló que "hemos elegido la  cuenca del Tunuyán Superior como primera experiencia para el balance hídrico con el fin de después implmenetarlo en otras cuencas. Este oasis está regido por la ley de aguas que data de 1884, por lo tanto hay que adecuarla a la realidad de 2012. Vamos a trabajar sobre la oferta del agua que es lo único medido". Luego, este trabajo se replicará en las otras cuencas de la Provincia.

Irrigación ya había iniciado semanas atrás trabajos de limpieza y saneamiento en distintas cuencas entre las que figura la cuenca de Tunuyán. Las tareas habían comenzado en el cruce de Arroyo Claro y la Ruta 40, e inmediatamente se vieron beneficiadas unas 84 mil hectáreas bajo cultivo en la zona del Valle de Uco, lo cual también tenderá a mejorar el escurrimiento hídrico del Dique El Carrizal.

"Tenemos que ver el tema de la demanda. En cada cuenca tenemos distintos tipos de cultivos y realidades, pero nosotros actuamos de acuerdo a las hectáreas empadronadas, que no tienen nada que ver ni con el tipo de cultivo y realidad. Esto hace que se pierda producción, que se pierda agua, y que no tengamos un sisterma activo" de asistencia para el productor.

"Son factores que se suman para la pérdida de prodcción. Necesitamos métodos más modernos de metodología de trabajo. La cuenca del Tunyán nos ofrece una determinación de los usos más sencilla que cuando trabajemos en cuencas como la del río Mendoza o el río Atuel que con 450 km de afluente, tenemos cualquier cantidad de factores que son mucho más difíciles de contener", completó Alvarez.

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