El 91% de los abonados continuará con la tarifa subsidiada, ya que ese beneficio se les quitará a los que consumen más de 1.000 kilovatios hora en un bimestre. El gas, sin modificaciones.

El aumento de la luz en verano llegará sólo a 9% de los hogares

Por UNO

Combatir el calor del verano, que vendrá con aires acondicionados y piscinas, podrá refrescar lavida de algunas afortunadas familias pero inevitablemente recalentará la boleta de la luz entre el

15 y el 50%, ya que desde el 1 de octubre no tendrán el subsidio para los hogares residenciales que

consumen más de 1.000 kilovatios hora por bimestre.

La quita del subsidio será sin embargo el problema de la gente a la que le va bien, la que

tiene una vida acomodada y que en las estadísticas del EPRE (Ente Provincial Regulador Eléctrico)

representan apenas el 9% de la torta provincial.

El resto de los mortales, disciplinados por sus ingresos a hábitos más austeros, seguirán

recibiendo el subsidio porque están por debajo de los 1.000 kilovatios hora y por lo tanto no

sufrirán ningún aumento en la tarifa estival.

Así fue confirmado ayer desde el EPRE, donde recalcaron que la modificación de la tarifa en

el verano sólo alcanzará a 37.000 hogares mendocinos, mientras que los 427.000 restantes no

sufrirán cambios.

Es decir, para los que consumen más de 1.000kw/h no habrá un aumento, sino una tarifa más

alta por el retiro del subsidio que sostiene el Estado nacional.

Los casi medio millón de hogares restantes seguirán subsidiados. En todo caso el monto final

de la boleta podrá cambiar por un mayor consumo de energía de los usuarios, algo natural durante el

verano.

La modificación afectará nada más que a los residenciales y no alcanzará ni al comercio ni a

la industria, con otros cuadros tarifarios.

Cómo se llega a 1.000

No hay una respuesta certera de cuánto equipamiento electrónico insume 1.000kw/h por

bimestre, pero está muy claro que se trata de viviendas ubicadas en barriadas con alto poder

adquisitivo, como se refleja en las estadísticas del EPRE.

Son viviendas en donde funcionan heladera y freezer por separado, más de un aire

acondicionado y al menos una bomba de agua para llenar una piscina, además de otros equipos

electrónicos.

En cambio, una familia tipo, con los electrodomésticos habituales y básicos y un aire

acondicionado, acusa un promedio anual que no supera los 500kw/h.

Lo que impide claramente establecer un parámetro es el uso de esos aparatos en el hogar, algo

que está sometido al humor y necesidad de sus integrantes.

Sin embargo, otra referencia práctica, sugerida desde el propio EPRE, es que tres aires

acondicionados funcionando al máximo durante ocho horas alcanzan en consumo la temida barrera de

los 1.000, que deja al usuario fuera del subsidio.

La excepción

Otro caso es el de un grupo no cuantificado que perfora el techo de los 1.000kw/h,

y no es justamente por la buena vida.

Se trata de hogares vulnerables donde una enfermedad grave de un familiar obliga al uso de

algún equipo que consume mucha energía, o de usuarios que se exceden el consumo porque no poseen

servicio de luz o agua.

Estos casos, siempre acompañados de un estado de vulnerabilidad social (no incluye al

habitante de un barrio privado con los servicios incompletos), están previstos y podrán evitar la

quita del subsidio presentando su situación en la distribuidora eléctrica que le presta el

servicio, la que una vez que constate la situación lo volverá a aplicar.

No aumenta el gas

La boleta de gas no traerá ningún aumento ni se le quitará subsidio alguno, por lo

que no sufrirá cambios.

El año pasado el gas fue noticia porque se aplicó un impuesto a la boleta que el Estado cobra

para construir gasoductos.

En Mendoza ese cargo no se está cobrando porque un recurso de amparo vigente lo impide.