Tras la suspensión del sacerdote que fue denunciado por supuestos abusos contra una nena de 11 años, la Iglesia busca mostrarse activa contra el flagelo de los vejámenes por parte de sacerdotes. Video: vecinos de la parroquia donde ejercía el cura

El Arzobispado convocó a un cura de Córdoba para detectar más casos de pedofilia en Mendoza

Por UNO

El padre Pablo Fuentes hizo la valija no bien se enteró de la denuncia contra su

par de de la Congregación de María Inmaculada, Luis Sabarre. Viajó desde Argüello, Córdoba, y

anoche se instaló en la Parroquia de Carrodilla, en Mendoza, con la misión de operar sobre la

conmoción vecinal y mediática causada por la denuncia por presunto abuso sexual contra el cura de

origen del Filipino que llegó a nuestro país hace 28 años.

"La prioridad es la protección de los niños", dijo esta mañana a

Diario UNO. El cura, además, invitó a los miembros de la comunidad católica en la

que desempeñó Sabarre hasta esta semana, cuando el Arzobispado lo relevó para investigar su

conducta, a contar otros casos similares al de tocamiento denunciado el lunes.

"Tendrán todo el apoyo de la institución", prometió Fuentes, quien regresará esta noche a su

residencia eclesiástica de Córdoba, desde donde seguirá monitoreando la situación con la

disposición de viajar de inmediato si es preciso.

Sus dichos están en línea con el

interés de la cúpula de la Iglesia de mostrarse activa frente a los nhumerosos

casos de pedofilia y otros abusos que se destaparon en todo el mundo en los últimos tiempos.