Es el comienzo del fin del Zoológico tal y como lo conocemos hasta ahora, el cierre de una era que comenzó en el siglo pasado. El paseo con los niños para ver animales exóticos exhibidos en jaulas, detrás de las rejas y muy lejos de sus hábitats naturales, pasará a ser parte de la historia de Mendoza. Con la sanción definitiva de la Ley de Ecoparque, a un año de asumir la gestión del gobernador Alfredo Cornejo, comienza a rodarse una nueva temporada del Zoo y el 2016 será recordado por una seguidilla de hechos inéditos y hasta bochornosos en torno a los animales para los cuales todos quieren lo mejor, aunque lo mejor para unos pareciera ser bastante diferente de lo mejor para otros.
En la serie del parque de animales de Mendoza hubo este año mucha tela para cortar. Si estuviera guionada, todo lo que sucedió alrededor del Zoo estuvo a la altura de cualquier película fantástica.
El año comenzó con una serie de animales muertos sin explicación aparente. Ciervos y llamas perdían la vida todos los días y las autoridades del Zoo, que antes habían sido ambientalistas y ahora eran funcionarios, no daban con la causa de las muertes.
Mariana Caram, la directora actual, en medio de lo que comenzaba a convertirse en un escándalo, declaró -un poco abriendo el paraguas- que en el año anterior se habían muerto 390 animales pero que no lo habían comunicado.
La crisis del Zoo iba en pleno ascenso y estuvo por alcanzar el punto cúlmine entre mayo y junio. Murieron más ciervos por el frío y también perdió la vida la única pantera, Draculín. El destino del cuerpo del animal se convertiría en un papelón cuando tuvieron que desenterrarlo de la fosa en la que estaba para probar que nadie se lo había robado para contrabandear su preciosa y fina piel negra para convertirla en cartera o zapatos.
El 30 de mayo terminaron con las intermitencias en el cierre del Zoo y desde ese día hasta hoy, y seguramente por muchos meses más, está y estará cerrado. En el medio murió uno de los animales icónicos: el oso polar Arturo. El longevo animal perdió la vida, paradójicamente, el 3 de julio en pleno invierno.
La atención se centraría luego en otro animal exótico: la chimpancé Cecilia. Luego de que la Justicia fallara a favor de su traslado a un santuario en Brasil, también esto se convirtió en un culebrón.
Asociaciones internacionales denunciaron que grupos ambientalistas locales impedirían su traslado y se supo que la chimpancé gozaba del beneficio de tener custodia policial las 24 horas los 365 días del año. El jueves se comunicó que la mona iniciaría su cuarentena por 30 días, un requisito sanitario para ser recibida en Brasil.
El broche final para el cierre de esta temporada insólita del Zoo fue la sanción de la Ley de Ecoparque, el proyecto que le pone fin al espacio que fundó en 1903 el paisajista Carlos Thays y que abre ahora una nueva etapa que se escribirá en los próximos años.
Opiniones
"Fue un año muy duro, por todas las agresiones"
Jennifer Ibarra. Presidenta de la Fundación Cullunche.
Para nosotros como organización ha sido duro por todo lo que tuvimos que pasar, por las agresiones que tuvimos, de los sindicatos principalmente. Eso ha sido lo más duro, pero creo que lo volveríamos a hacer porque nuestro interés son los animales. El momento de la hipopótamo fue uno de los más graves de todos los ataques que sufrimos porque no teníamos nada que ver. Con respecto al ecoparque, hay que esperar a ver que pase tiempo y ver si lo cumplen, si las intenciones de ellos son válidas y transparentes como fueron las nuestras. Lo valioso de todo esto es que el tema se puso en la picota, se hizo un replanteo, se ha hecho un viraje bastante extremo. Vamos a ver si para bien o para mal. Nosotros no planteamos un cierre, era una reconversión. A nosotros no nos han llamado todavía para colaborar, cuando presentamos nuestro proyecto estaba todo, servía hasta de decreto reglamentario.
"El riesgo que hay para los visitantes es altísimo"
Humberto Mingorance. Secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial
El Zoológico no está cerrado por una cuestión caprichosa, el riesgo que hay para los visitantes es altísimo, no están dadas las condiciones para que una persona pueda transitar. Lo que hemos hecho es ponerlo en evidencia, asumimos la enfermedad del Zoológico y pusimos arriba de la mesa todos los datos; antes eso no pasaba. No se han muerto más animales que otros años, lo que pasa es que antes no se comunicaban. Más allá de los titulares, es positivo el balance. En definitiva se van a sentir orgullosos porque es la primera provincia en hacer este cambio. Hay muchos empleados que no se resistieron, pero hay otros que tienen intereses sindicales y tienen más visibilidad. Si hoy entramos al Zoológico, los animales están tranquilos.
"Para nosotros el balance es triste y negativo"
Oscar Ríos. Veterinario del Zoológico y delegado gremial de ATE
El balance es negativo. No sabemos el destino de los animales, ni qué va a pasar, ni tampoco sabemos qué va a ser del espacio físico ni de la institución en sí. En los países más desarrollados del mundo cuidan sus zoológicos, y Argentina tiene muy pocos centros de conservación y muy poca gente que trabaja seriamente. No hay una preocupación genuina por los animales. El balance es triste y negativo. Hubo toda una estrategia mediática para generar distracción. El dinero de la emergencia nunca llegó. Había un objetivo común que era cambiar el Zoológico, armar un centro científico y trabajar en conservación. Hubo discusiones que fueron infértiles y ahora se aprobó esta ley a fin de año, a los ponchazos. Hay que hacerse cargo de todo esto.
Cronología de lo que pasó en el paseo local
En un año de gestión murieron animales, hubo cruces entre empleados y funcionarios y hasta denuncias falsas por ataques a una hipopótama.
23 de diciembre
Suman 10 los animales encontrados muertos. Seis animales fallecieron el 21: un ciervo rojo, un ciervo axis, dos gamos blancos y dos gamos pintados. Se suman tres llamas y un ciervo rojo.
29 de diciembre
Muere otra llama y suman 11 los animales muertos.
6 de febrero
Suman 17 los animales muertos.
14 de marzo
Declaran emergencia ambiental en el Zoológico hasta el 31 de julio. El decreto contempla la asignación de una partida presupuestaria de $2.350.000 y le permite hacer contrataciones directas.
18 de marzo
Frente a la polémica por los animales muertos, la directora del Zoo, Mariana Caram, dice que en 2015 murieron 390 animales pero que no fueron declarados.
19 de marzo
Muere la única pantera negra, Draculín. En una semana murieron 30 animales, entre gamos blancos, ciervos, cabras, ovejas somalíes, crías de pony, un puma y la única pantera negra que mantenía el Zoológico local. Si se contabilizan todas las muertes durante la nueva gestión, entre diciembre y mayo son 58.
7 de mayo
Hay preocupación por la vida del oso polar Arturo. La directora del Zoológico, Mariana Caram, informa que el oso polar de 30 años está decaído, no come y casi no ve. Hace 2 días debieron sacarlo de su pileta porque no pudo salir solo.
16 de mayo
Mueren 15 ciervos gamos luego de una ola de frío. El Gobierno afirma que la causa es por congestión pulmonar y estrés en los corrales.
25 de mayo
Desde la dirección del Zoo denuncian que hallaron a la hipopótama sangrando y con cicatrices "que indicarían un posible ataque con elementos punzantes y herida de bala". Acuden a la Fiscalía de Delitos Complejos. Mueren dos ovejas somalíes y una cría por posibles causas de "shock, hiporreflexia y adinamia".
27 de mayo
El Gobierno quiere apartar temporalmente a ocho veterinarios porque sospecha de la veracidad de los informes que realizan sobre el estado sanitario de los animales. Se agudiza el conflicto entre las autoridades del Zoo y los trabajadores.
28 de mayo
Frente a denuncias de ambientalistas de que se habían quedado con el cuerpo de la pantera Draculín por la piel, la desentierran de la fosa en donde estaba y la muestran en fotos. El cuerpo fue exhumado de la fosa común ante la presencia de una escribana, el director de Parques y Zoológico, Ricardo Mariotti; el jefe de Seguridad, Marcelo Parrilli, y la jefa de Veterinarios, Analía Pedrosa.
30 de mayo
Cierran el Zoológico por mal clima,
por tiempo indeterminado.
2 de junio
Prueban que la hipopótama no fue baleada. Los trabajadores dijeron que se lastimó con un hierro que sobresale de la estructura de su recinto.
8 de junio
Muere Madonna, la única guacamaya del Zoo, que daba la bienvenida a todos los visitantes. También muere un puma macho.
14 de junio
Confirman que el Zoo seguirá cerrado por tiempo indeterminado (nunca más abriría) y anuncian el remate del 75% de los animales, que finalmente no se concretó.
3 de julio
Muere el oso polar Arturo. Tenía 31 años y hacía 23 que estaba en el Zoológico de Mendoza. El deceso se produjo por muerte natural. Era el último de su especie en Latinoamérica. Estaba catalogado como el animal más triste del mundo, debido a las lamentables condiciones en las que vivió.
5 de julio
Confirman que no será posible embalsamar a Arturo y los órganos serán usados para investigaciones científicas. Al día siguiente, entierran los restos del oso en el Zoológico con la certificación de un escribano.
4 de noviembre
La jueza de Garantías Alejandra Mauricio resuelve hacer lugar al pedido de Afada y del Gobierno de Mendoza para trasladar a la chimpancé Cecilia al santuario de simios en Brasil. También firman un convenio, el 13 de diciembre, para trasladar elefantes al santuario en Brasil.
19 de diciembre
Resurge la polémica por la chimpancé Cecilia porque una organización internacional denuncia que ambientalistas locales quieren impedir su traslado al santuario de Brasil. El Gobierno confirma que el animal tiene custodia policial las 24 horas.
26 de diciembre
Firman convenio con entidades internacionales para que sean veedores de la transformación del Zoo en ecoparque. El 27 de diciembre, Senadores aprueba la Ley de Ecoparque. Comienza el fin del Zoológico tal como lo conocemos.


