Entre los pobladores de Uspallata conviven a diario dos corrientes –la pro minera y la antiminera– desde que San Jorge desembarcó en la zona con la idea de explotarla.

Dos visiones conviven en la villa

Por UNO

La Asamblea de Vecinos Autoconvocados, compuesta por unos 50 miembros fijos y otros tantostransitorios, se constituyó en contra de la minería y actualmente cuenta con el apoyo del párroco

local.

"El nacimiento fue a partir de la minería, que fue un problema urgente que nos enseñó que si

hubiéramos peleado antes por otras cosas que no queríamos, la situación hubiera sido distinta",

cuenta una integrante, Eugenia Segura (32).

"Nos dimos cuenta de que estaban en riesgo nuestra salud y nuestra calidad de vida. Sirvió

para juntarnos, vincularnos y hablar, y así surgió también la radio comunitaria", dice.

La radio La Paquita arrancó en marzo y en la programación hay espacios dedicados

exclusivamente al discurso antiminero.

Por otro lado, los vecinos que están a favor de la minera San Jorge constituyeron la

Fundación Uspallata 2030, que cuenta con unos 15 integrantes estables.

"Creo que el impacto ambiental no tiene por qué ser un daño ambiental. Se puede llevar a cabo

siempre y cuando sea controlado, y confiamos en que el Estado puede controlar", dijo la presidenta,

Susana Guzmán (37), a Diario UNO.

La mujer se mostró sorprendida por la reacción de la Iglesia mendocina. "Soy católica, y fue

muy triste descubrir que la Iglesia opina de una división cuando estamos hablando de una unidad",

expresó.

"Hay chicos acá que necesitan trabajo, hay familias que no tienen qué comer y entonces todo

el mundo se pregunta dónde está la Iglesia", agregó.