Este lunes y martes se cumplen las dos jornadas de protesta convocadas por el SUTE y SADOP, que reclaman la reapertura de la paritaria para discutir un aumento salarial para la segunda mitad del año. En marzo, los docentes recibieron el 26% de incremen

Dos días de paro de los docentes marcan el reinicio de las clases en Mendoza tras el receso de invierno

Por UNO

Por Carina Luz Pérez

El segundo semestre del ciclo lectivo 2012 empieza muy complicado por el paro docente convocado para el lunes y martes por el SUTE y los privados nucleados en SADOP. Luego de no acordar gremios y Gobierno la reapertura de la paritaria salarial, los sindicatos comenzarán con la medida de fuerza.

Desde el gobierno de Francisco Pérez dieron a entender que saben que la Provincia vivirá en adelante un clima de creciente malestar en las escuelas. “No vamos a decir nada porque no hay nada para agregar. No hay plata para otorgar nuevos aumentos salariales”, dicen los voceros cercanos al gobernador y del ministro de Gobierno, Félix González replicando lo dicho hasta ahora por la máxima autoridad de la provincia.

Con este escenario, la meta de los 186 días de clase quedó trunca porque entre las jornadas de huelga del 28 de febrero, el 2 de julio pasado y este nuevo paro, ya son cuatro los no cumplidos del calendario.

Hasta ahora la Dirección General de Escuelas (DGE) ha hecho silencio sobre este punto y sobre la pelea sindical en sí. La directora general, María Inés Abrile de Vollmer, sólo expresó su voluntad de continuar profundizando el cumplimiento de algunos ítems adeudados de la paritaria anterior el mismo día en que el SUTE anunciaba la medida de fuerza antes del receso invernal, es decir, el 6 de julio pasado.

Sin embargo, tampoco se ha avanzado al respecto porque no hubo nuevos encuentros con el sindicato docente, ni en el ámbito de la mesa paritaria ni de manera informal.

Por su parte, desde los gremios docentes SUTE y SADOP son conscientes de la ausencia política de la DGE, de la falta de voluntad para dialogar del gobierno de Pérez y de la presión que puede ejercer el descuento de los días no trabajados si el conflicto llegara a prolongarse por mucho tiempo, pero apuestan a sumar a los padres al reclamo cuando la falta del servicio educativo complique la vida familiar.

“La Dirección General de Escuela no se hace cargo de nada, no reconoce el malestar que crece en los docentes en las escuelas y si no somos escuchados, seguiremos profundizando las medidas de fuerza”, indicó Javier Guevara, titular del SUTE.

Qué pretenden El reclamo de este gremio no ha sido expresado en porcentajes o sumas fijas para especificar qué aumento pretenden, “para evitar los cruces mediáticos” dice Guevara. Sin embargo, aplicando un poco de sentido común, está claro que quieren algo similar al porcentaje alcanzado por otro gremio aguerrido como es ATE salud. En esa discusión paritaria los médicos lograron alcanzar ampliamente el 40% solicitado sobre el básico.

Es que en marzo los docentes acordaron para el sueldo del maestro inicial $3000, que representó un 28% de incremento. Pero, visto el aumento sobre la estructura salarial compuesta por el estado docente y la antigüedad, quedó en el 26%.

Además, solicitan revistar la escala de la antigüedad docente, la equiparación de las asignaciones familiares con Nación, es decir, llevar de $220 a $270 ese importe, cambiar el mínimo no imponible para el Impuesto a las Ganancias que afecta al 19% de los docentes por ejemplo aquellos que tienen dos cargos o cumplen con 36 horas semanales. Todo esto condimentado por el aumento del boleto de transporte y del combustible.

Más complejoLa situación de los privados es bastante más compleja porque este gremio reclama participar en las paritarias de acuerdo a la Ley de Financiamiento Educativo ante el Gobierno, pero también ante las propias cámaras empresariales de empleadores privados.

María Elina Scot manifestó: “Tenemos problemas en común con el SUTE por eso nos sumamos a este paro, pero tenemos otros como por ejemplo, que no existen las mismas condiciones laborales en todos los colegios, falta equidad”.

Los celadores están divididosLos celadores son el eslabón más débil de los servicios educativos porque tienen los haberes más bajos del sector. Sin embargo, el SUTE y el Sindicato Unidos de Celadores de la Educación se disputan el liderazgo de estos trabajadores desde hace años, sin mostrar cambios importantes.

Miguel Sosa, representante de los celadores disidentes anunció que no participarán en estas medidas de fuerza, ya que pretenden seguir dialogando con el Gobierno para ser incluidos en la mesa paritaria.

Sosa explicó: “Sabiendo lo que ganan los celadores y lo que se aprobó en el último acuerdo paritario de marzo, nosotros lo declaramos insuficiente y hemos llegado a un acuerdo de no ir al paro”, dijo. Agregó: “La acción de lucha directa que vamos a tomar es empezar a dialogar con las autoridades del Gobierno y hacer saber que queremos participar en las paritarias porque el gremio de celadores viene trabajando desde 2004 y hay muchas cosas para reivindicar en este momento”.

Sin embargo, el grueso de los celadores están afiliados a SUTE, más de 3.000 aproximadamente según ese gremio, y ellos sí acompañarán a los docentes durante esta huelga.

En este sentido, el propio Guevara explicó: “En paritarias venimos pidiendo al Gobierno que sea reglamentado el estatuto del celador y con esto creemos que habrá un buen avance para estos trabajadores”.