Gonzalo Poncegponce@diariouno.net.ar
Dos corazones

En una sala común del Hospital Italiano está Emanuel Villegas. Es un pibe de 17 años como cualquier otro que chatea con sus amigos gracias a las netbooks que entregó el Gobierno nacional. Pero con una gran diferencia: desde el lunes 6 de febrero este chico tiene dos corazones gracias a un trasplante heterotópico que le salvó la vida.
Emanuel, quien vive en Maipú, sabe bien el riesgo que corrió y cuenta sin nervios, aunque con la voz un poco débil, todo lo que le pasó.
“En mayo del año pasado me levanté un día totalmente hinchado. Primero me llevaron al hospital Diego Paroissien y me descubrieron un problema en el corazón. Después me mandaron al Hospital Central y allí comenzó todo”, contó Emanuel.
El Flaco, quien luce un gran apósito en medio del pecho, admitió que sentía un poco de miedo, pero lo superó y aseguró que se siente bien. “Si fuera por mí, te corro una carrera ya”, desafió Emanuel al cronista, quien prefirió no levantar el guante para evitar una segura derrota.
Villegas, sonriente, comentó luego que ahora está tranquilo y que se siente bien.
El pibe está en noveno año de la escuela 4–150 de Godoy Cruz. Aún le falta rendir unas materias por su afección, pero recuperó gran parte del año gracias al programa de educación domiciliaria de la Dirección General de Escuelas. Emanuel ve todo lo que le ha pasado como “algo normal”, incluso el tener dos corazones.
Sin embargo, para su mamá, Belén Villegas, las cosas de “normal” no tuvieron nada. “Me sentí muy mal porque no pensé que íbamos a llegar a todo esto. Todos los días pensaba que le podía pasar algo”, confesó.
–¿Sos creyente?–Ahora sí. Me ayudó mucho mi familia a creer en Dios y pasó lo que ellos me decían: que yo tenía que creer y que todo saldría bien. Ahora sólo quiero agradecer. No puedo creer que tenga a mi hijo operado, sentado y charlando. Cuando lo veo comer no lo puedo creer.
Emanuel es consciente de que desde hace una semana tiene dos corazones y supone que con los días estará cada vez más fuerte.
“Me he contactado con mis compañeros gracias a la compu, me mandan saludos y felicitaciones. También me cargan, me dicen que con dos corazones podría tener dos novias”, expresó.
Sin embargo, el Flaco contó que tiene sólo una novia en el barrio, con la cual se ha comunicado por chat.
El pibe de los dos corazones no hace deportes, no le gustan. Pero se confiesa hincha de Boca y de Godoy Cruz y antes de terminar la entrevista asegura que lo primero que hará cuando le den el alta será “caminar”.
Antes de que se apague el grabador, Emanuel envió un mensaje a los que están en una situación similar a la suya: “Tengan fe, estén tranquilos, esto es cada vez más común”.
De qué forma funcionan“Emanuel tenía una miocardiopatía dilatada en fase terminal con hipertensión pulmonar secundaria severa. Esto hace que la presión en los pulmones tuviera un valor de 83 milímetros de mercurio, para un valor normal de 20 milímetros”, explicó Claudio Burgos.
Un trasplante clásico no podía enfrentar una presión pulmonar mayor a 20 milímetros. “Entonces se hace el trasplante heterotópico, en el cual instauramos el segundo corazón y dejamos el primero. Funciona el ventrículo derecho viejo entero, que ya está acostumbrado a esa presión pulmonar de 80, y el ventrículo izquierdo del corazón trasplantado funciona en el circuito general del cuerpo”.