Claudia [email protected]En el campo de lo social el trabajo sinérgico implica que dos o más instituciones se unan para lograr un objetivo en común y tener resultados mayores a los posibles a través de estrategias individuales. Esto es algo que el Programa Vendimia Solidaria de la Fundación Grupo América y su presidente, Daniel Vila, tienen muy en claro. Por eso lo vienen trabajando desde hace 12 años con distintas instituciones de la provincia.El fin de aunar estas fuerzas es darles a la educación, la salud y el deporte, ejes de Vendimia Solidaria, el apoyo y empuje necesarios para que alcancen a cada vez más sectores de la sociedad. De esta manera se trabajó con la Fundación Vínculos Estratégicos, una asociación surgida en el 2006 con la misión de impulsar la inclusión socioeducativa de niños, jóvenes y adultos que sufren pobreza o marginación.Luego de mucho andar por distintas zonas de la provincia, esta institución llegó a El Algarrobal donde están los hornos de ladrillos y descubrió que ese era el lugar desde donde querían aportar su granito de arena.Durante mucho tiempo funcionaron sin tener su sede propia, alquilando un lugar. Hasta que se acercaron a Vendimia Solidaria y se les entregaron dos casas industrializadas. Una se destinó al funcionamiento del jardín de infantes y la otra para las actividades que desarrollan los adultos. Las mismas están ubicadas en calles Paso Hondo y Miguel Cané del barrio Victoria, en El Algarrobal.Celeste Blanc, psicóloga del lugar, dijo que "queremos agradecer al presidente de Vendimia Solidaria (Daniel Vila) por la oportunidad que nos dio cuando nos eligió, porque este lugar no es nuestro, es de la comunidad".Así se pudo construir el centro socioeducativo, a través del cual los niños aceden a un jardín maternal o en el caso de los más grandes reciben apoyo escolar y disfrutan de actividades deportivas, recreativas, y artísticas. Las madres, hermanos y abuelos aprenden a leer y escribir y se capacitan en diversos oficios con salida laboral.Se trata de evitar por un lado la repitencia escolar, o que los niños abandonen la escuela por dificultades en el estudio, y por otro lado se trata de darles a los padres un lugar donde puedan dejar a los niños más pequeños y evitar así el trabajo infantil."En la actualidad la fundación tiene el centro educativo, que son las dos salitas de tres años. Y los Centros de Apoyo Educativo (CAE) para los chicos más grandes. También tiene los talleres de arte y costura para las mamás", explicó Luciana Torti, directora del jardincito."Para nosotros poder tener la casita fue muy especial porque nosotros habíamos estado averiguando y viendo, pero no sabíamos cómo hacer para llegar a la casa. Y nos llamaron de Vendimia Solidaria. Fue un milagro", recalcó la directora.El lugar cuenta además con la asistencia de una fonoaudióloga, un profesor de Educación Física y una psicóloga. El trabajo multidisciplinario les permite detectar si algún niño tiene un problema en particular o si necesita de un poco más de apoyo.Blanc expresó que "a los niños se les hace un diagnóstico y un acompañamiento de cada caso en particular. Se les enseña incluso a los padres cómo trabajar con ellos en sus casas. Se los trata de ayudar para que se puedan superar".Para la profesional "trabajar en la Fundación Vínculos Estratégicos es una aventura todos los días. Es muy lindo. Los chicos te llenan de amor y te dejan sólo cosas lindas. Al día de hoy hay chicos que ya van a la escuela, pasan por la puerta y te dicen que quieren volver porque extrañan. Los niños se llevan amor porque nosotros les damos eso, amor y contención".


