El diputado Ricardo Puga confirmó que la red triangula entre Mendoza, Buenos Aires y un país vecino. Fue tras ser investigado un número telefónico que aparecía en un avisador del hospital.

Dieron con la ruta de la venta de bebés en el Lagomaggiore

Por UNO

Un desapercibido número telefónico que pasó vaya a saber cuánto tiempo pegado en un avisador de laoficina del Registro Civil del hospital Lagomaggiore fue la clave para poner al desnudo lo que ya

consideran una red de tráfico de bebés que operaría no sólo en Mendoza sino también en Buenos Aires

y un país limítrofe.

Todo derivó de la denuncia que el diputado Ricardo Puga, titular de la Comisión de Derechos y

Garantías, realizó el 24 de setiembre al fiscal especial Daniel Carniello.

El legislador fue quien reveló en el propio hospital las sospechas de tráfico y venta de

bebés a partir de la denuncia hecha por una empleada del Registro Civil que alertó sobre la

existencia del enigmático número de teléfono escrito sobre un pequeño papel de hoja cuadriculado.

Decía el mensaje: "La rata que te hizo esto te dejó sola, nosotros podemos ayudarte a cuidar

a tu bebé, llamanos al ..." , un número de teléfono móvil local.

El propio Puga confirmó a

Diario UNO los avances de la investigación de la fiscalía al referir que "hay

suficiente información que acredita que una red de bebés estaba operando en Mendoza, Buenos Aires y

países limítrofes, con el Lagomaggiore".

El legislador, por el secreto de la causa, se negó a dar más detalles pero rescató que "la

investigación está marchando; el fiscal Carniello está trabajando muy bien en el caso y con avances

importantes".

Como era de esperar, lo primero que hizo el fiscal fue investigar el número pegado en el

avisador.

El uso de esta línea develó una triangulación, al parecer rutinaria, con otros números

pertenecientes a la ciudad de Buenos Aires y a la República del Paraguay. Los contactos serían sólo

por mensajes de texto.

Sin embargo aún no hay detenidos ni algún sospechoso identificado a nivel local. Los

detectives trabajan en recolectar más pruebas y por las características de la red, que no operaba

solamente en Mendoza, la investigación podría ser de competencia de la Justicia federal, algo que

también estaría evaluando la fiscalía, ya que de ser así está obligada a enviar la causa abierta a

esos fueros para evitar nulidades posteriores.