Los cinco imputados por los abusos sexuales en el Instituto Próvolo permanecerán con prisión preventiva durante seis meses más mientras continúa su proceso hasta el día del juicio, según lo decidió la Justicia.En el caso de Nicolas Corradi, el cura de 82 años, seguirá con prisión domiciliaria por su estado de salud.La jueza Alejandra Alonso decidió este viernes al mediodía que los dos curas y los tres empleados sigan presos por al menos seis meses más.Se trata de Nicolás Corradi (82), el cura que quedó con prisión domiciliaria por su avanzado deterioro en su estado de salud luego de pasar un tiempo en el penal Boulogne Sur Mer.El otro cura Horacio Corbacho (55), y los empleados José Ojeda (41), Jorge Bordón (50), empleado administrativo y monaguillo, y Armando Gómez (46), el jardinero del Instituto Próvolo, volverán a la cárcel.El fiscal Gustavo Stroppiana sostuvo: "Creemos que están acreditados la materialidad de los hechos como la participación de los imputados. Ahora resta completar el plexo probatorio para poder elevar la causa a juicio".Explicó que se otorgó la prisión preventiva por seis meses debido a que la jueza Alejandra Alonso entiende que en ese período se van a poder realizar las pericias que faltan y terminar la prueba pendiente para terminar con esa etapa procesal pasar a la elevación a juicio.Stroppiana insistió que las víctimas "tienen mucho temor, que llevó durante años para animarse a hablar y eso es porque estas personas están privadas de su libertad. Entonces tenemos que garantizar que estén sujeto a proceso y que no entorpezcan la investigación, que tiene que ver con el temor fundado que tienen las víctimas".Además sostuvo que se pretende cerrar esta investigación con las víctimas que ya denunciaron, "sino se hace muy engorroso", pero que si hay más víctimas "se va a seguir investigando hasta las últimas consecuencias. Se va a sacar compulsa y que sigan otras investigaciones para aclarar lo que pasó en esos años".El fiscal de la causa Próvolo indicó además: "Cuando hablamos de hechos de abuso sexual en los que pasaron tanto tiempo, son muy importantes las pericias psicológicas porque a lo mejor no quedan rasgos físicos si fueron tocamientos o corrupción, pero si queda en las mentes de las víctimas y eso es lo que prueba una pericia psicológica, pero no solo de las víctimas sino también de los victimarios". Todos ellos están imputados por abuso sexual con acceso carnal agravado por corrupción de menores y los dos curas por la guarda.Por su parte el querellante Sergio Salinas indicó que además del delito de abuso sexual, sobre los imputados pesa el de corrupción debido a que les mostraron a las víctimas pornografía o imágenes que corrompen la normal sexualidad de alguien. "Eso está comprobado con la misma prueba de lo secuestrado en las habitaciones de Corradi, Corbacho y Ojeda", sostuvo Salinas.También se van a investigar los casos de omisión que pudieron darse. Uno de esos ejemplos fue en el 2008, cuando una víctima denunció ante la justicia que creía que su hijo había sido violado en la institución.El fiscal pidió a la escuela que investigue, pero desde el establecimiento aseguraron que no había ninguna víctima de abuso: "Supuestamente hicieron una pericia interna psicológica no estaba el que denunció. Entonces hay autoridades que supieron porque se lo dijeron en la cara", detalló Salinas. Mientras tanto seguirá la investigación y no se descarta que se sumen más pruebas y víctimas.Fuente: Diario UNO de Mendoza
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