La madre de Micaela Reina, la nena de 12 años que fue violada y asesinada en Guaymallén en mayo de 2007, fue detenida por falso testimonio en la causa, acusada de favorecer a su ex pareja.
Poco después del crimen de la niña -violada y abandonada en un bodegón de la calle Sarmiento, de Guaymallén- Marta Reina fue indagada sobre Ramón Ruarte y declaró que hacía más de 20 años que no sabía nada de él, pero el fiscal especial Santiago Garay descubrió que no sólo mantenían una relación, sino que estaban casados legalmente.
Al fiscal le interesaba saber sobre Ruarte porque los peritos hallaron su ADN en la ropa interior de la nena, y la mochila de ésta había sido encontrada en la casa de este hombre. Pero la madre de la víctima lo desvinculó del caso y dijo que hacía años no lo veía.
El hallazgo de la mochila en El Algarrobal en un primer momento no se podía explicar debido a que el cuerpo de la chica había sido encontrada en Guaymallén.
A mediados de abril pasado una mujer que pasó por una rueda de reconocimiento, identificó a Ruarte como el hombre que había estado con Micaela poco antes de encontrarla asesinada en la bodega el 17 de mayo de 2007.
En las declaraciones de Marta se le preguntó por su relación con Ruarte y siempre sostuvo que hacía más de 20 años que no sabía nada de él. Pero el fiscal Garay determinó que hasta antes de ser detenido se veían con frecuencia y estaban casados legalmente.
Esta confirmación fue la que motivó al fiscal de Delitos Complejos a capturar a la mujer e imputarla por falso testimonio para desviar la investigación hacia otros acusados y sospechosos del crimen.
A mediados de 2011, el padre y el tío de la víctima, Alejandro y Walter Prádenas, fueron juzgados por abandono de persona en la Quinta Cámara del Crimen. El papá fue condenado por el tribunal a seis años de cárcel estaba acusado de privación ilegítima de la libertad, el tío fue sobreseído por el beneficio de la duda.
Sin embargo la justicia dio vuelta el fallo luego que el fiscal de cámara Javier Pascua presentó un recurso y sentenció al padre a 15 años de cárcel. Sobre ambos hombres pesaba la imputación de ser los entregadores de la pequeña.
Producción periodística: Alejandro Gamero


