SAN MARTÍN– Una investigación supervisada en forma directa por el ministro de Seguridad, CarlosAranda, y comandada por el director de la Policía de Mendoza, Juan Carlos Caleri, y el jefe de
Investigaciones de la provincia, Alejandro Delgado, detectó irregularidades en la entrega delicencias de conducir en la zona Este.
En el caso estarían vinculados jefes policiales y subalternos, algunos relacionados con lasucursal de San Martín de una escuela de conductores, que también tendían contactos con algúnsector del personal que debe entregar los registros. El escándalo pone en dudas la continuidad deHeriberto Ojeda como jefe de la Policía Vial de la provincia. Ayer a la mañana un abultado expediente acompañado con una serie de pruebas documentalesingresó al Primer Juzgado de Instrucción de San Martín. La Dirección de Investigaciones lo remitióallí después de considerar que estaba completa la etapa preliminar y que el juez Ricardo Schulz yatiene todos los elementos necesarios para resolver la situación procesal del grupo de personas –civiles y uniformados– que estarían involucradas en la maniobra. El mismo juez tiene conocimientodel expediente, ya que fue él quien autorizó una serie de allanamientos efectuados la semana pasadacontra una escuela de conductores ubicada en la ciudad de San Martín y contra al menos tresdomicilios particulares. Toda la investigación se manejó en un estricto hermetismo y ayer la mayoría de las fuentesconsultadas prefirieron guardar silencio. Sólo el jefe de la Policía de Mendoza, Juan CarlosCaleri, habló y confirmó que "se realizaron allanamientos en una escuela de conductores y endomicilios particulares" y se excusó de dar más detalles, diciendo que "la causa ya está en elJuzgado de Instrucción y pesa sobre ella el secreto de sumario". La actual investigación se originó a mediados de junio, cuando se detectó que se vendíanirregularmente en el ingreso a la delegación zona Este de la Policía Vial los impuestos de Rentasque deben abonar los aspirantes a rendir el examen para obtener la licencia de conducir. Además deesta venta ilegal, que efectuaban dos cafeteros ubicados allí, se descubrió una gran cantidad deestos impuestos habían sido falsificados. En esa primera etapa se detuvo a los dos vendedores decafé y a otras dos personas que estaban involucradas en la maniobra. Pero, a raíz de esta primera pesquisa se detectó, después de revisar legajos y según confirmóayer uno de los mismos efectivos policiales investigados, que los alumnos de una escuela deconductores de la zona habían obtenido su licencia en forma irregular, ya que los trámites y ladocumentación tenían algunas falencias. Lo grave del caso es que, justamente en la fecha en que se realizaron esos trámitesobservados, uno de los responsables de la escuela de conductores ocupaba uno de los más altoscargos de la cúpula policial de la zona. "Está prácticamente establecido pero todavía debe probarse si se ha cometido algún delito", dijo ayer una fuente ligada al caso, algo que deberá establecer el Primer Juzgado de Instrucción enlos próximos días. La investigación también se habría apoyado en algunas quejas que habían efectuado otrasescuelas de conductores que se sintieron perjudicadas por la supuesta competencia desleal que lessignificaban los dudosos beneficios, que supuestamente les ofrecía una de competidoras, dirigidapor policías, y que les aseguraba a sus alumnos la obtención de la licencia sin trámitesengorrosos, en forma rápida y la aprobación segura del examen teórico y práctico.


