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Buj, de 87,  ha pasado 70 años criando esta especie de aves en su casa de Godoy Cruz. Una entrevista imperdible en esta nota.

Después de 10 años de investigación, un mendocino obtuvo un canario negro

Cuántas imágenes se le cruzan a uno por la cabeza cuando escucha el cantar de un ave. Cuánta ternura despierta un niño cuando corre detrás de una paloma o le da de comer. Pero si nos detenemos a leer algunas noticias qué llegan del extranjero, nos sorprenderíamos al saber que, en Costa Rica, un antropólogo llegó a tener una deuda millonaria con tal de tener bien alimentados a los dos mil canarios que posee.Pero no hay que irse fuera de la provincia para sorprenderse por la pasión de un hombre hacia estos pequeños seres. Luis Buj es un godoicruceño que lleva décadas dedicadas al estudio de esas aves.Universalmente conocido, el canario hunde sus orígenes en las Islas Canarias. Pero Alemania es considerada la cuna de la cría de esta especie, país europeo donde se experimentaron mutaciones que fueron a dar con el ejemplar amarillo, un prototipo que en la retina de muchos todavía permanece como el canario original. Y justamente Buj ha pasado gran parte de su vida estudiando la genética de estas aves con el fin de llegar a “crear” el canario negro.Y luego de 10 años de intensa búsqueda, el lunes pasado nacieron los primeros pichones de este color, tan esperados por el hombre.En su casa de Godoy Cruz, Buj, de 87 años, recibe a UNO. Allí, ofrece una entrevista en la que se puede ver claramente el amor que siente por los canarios y hasta se torna difícil tratar de preguntarle por otra faceta de su vida que no esté relacionada a este hobbie. Y no es para menos, ha dedicado 70 años de su vida a la canaricultura, tanto criando estos pájaros como siendo juez de campeonatos internacionales.“Siempre recuerdo cuando estoy desempeñando la función de jurado en alguna exposición en los inicios de mi carrera, cuando la canaricultura recién empezaba a desarrollarse en el país en forma organizada; era hacia los fines de la década del ’40, cuando ya actuaba como juez en exposiciones locales y en la zona de Cuyo y en una ocasión me tocó actuar en una sociedad en la que presentaban, por falta de jaulas,dos ejemplares en cada una, identificados para premiarlos con anillitos de diferente color; era la época en que a los de línea clara se les permitía las manchas en el plumaje, descontándoseles puntos en relación con el tamaño de las mismas, como ser el de una moneda de cinco, 10 o 20 centavos”, rememora don Luis.–¿Cómo nace su pasión por los canario?–Tendría unos cinco años cuando mi abuela criaba canarios en el patio de nuestra casa. Tenía una jaulita de madera y recuerdo que siempre tenía pichoncitos. Ahí empezó todo. Pero a los 15 años vi en el diario que había una exposición en la casa Gath&Chaves con unas doce jaulitas con canarios de distintos colores y esperé con ansia la inauguración, pero justo ese día me enfermé. Así que fue mi papá a verla, y luego vino y me contó lo que había expuesto y una dirección de contacto donde se podía ir a ver los canarios una vez finalizada la muestra. Allí me dirigí con mucho entusiasmo y así me empecé a adentrar en el ámbito de la canaricultura, que es una verdadera pasión para mí. Actualmente obtengo 120 pichoncitos por año (en su criadero), de los cuales cuatro o cinco ya fueron campeones argentinos. Además, me emociona ver a mi nieta de tres añitos cómo se entusiasma por alimentarlos.–¿Usted fue uno de los organizadores de la Fundación Argentina de Canaricultura (FAC)?–La sociedad nuestra se llamaba Canaricultura Roller Asociación Cuyana, con un ámbito de acción sobre todo en Mendoza y San Juan. Y en el ’50 se fundó la FAC y se realizaron los campeonatos argentinos. En uno de los primeros años concurrí al mismo y me tocó actuar como ayudante en una de las mesas, ahí fue cuando me decidí a rendir como jurado oficial de la federación. En ese mismo campeonato y desde ese día integro lista de jueces tanto en nuestro país como en Chile.–¿Cuántos canarios ha tenido en estos 70 años que le ha dedicado?–La verdad es que no sé, muchísimos. Saco alrededor de 120 canarios por año. Algunos me los dejo y otros los intercambiamos con el resto de los canaricultores para las investigaciones que cada uno realiza.–¿Cuánto tiempo lleva investigando la genética del canario negro?–A mí me encanta crear colores. Hace 25 años logré el canario gris azulado recesivo... Hace un año obtuve el onix canela y llevo unos diez buscando el canario negro hasta anoche (por el lunes pasado), que nacieron unos pichones bien negros, aunque hay que esperar cómo evolucionan, porque son muy sensibles. Pero para lograr canarios de diferentes colores no es cuestión simplemente de cruzarlos. Ese es un primer paso¨, del que salen overos. Hay que tener muy en cuenta la consanguinidad para crear los colores. Yo estudié, en la Universidad de Cuyo, ingeniería agronómica y desde ahí me empezó a interesar la genética.–¿Ser canaricultor es caro?– Sí. Uno tiene que comprar muchos ejemplares para lograr llegar a un color. El otro día vi en un supermercado que vendían un canario a $120. Pero imagínese que hay canaricultores que llegan a pagar más de mil pesos por un ejemplar.Un pájaro inteligentePara Luis Buj los canarios son su vida y habla de ellos con absoluta pasión, y aunque él no se dedica a la venta de los mismos, da algunas explicaciones para quienes quieran adentrarse en este mundo como hobbie. “El canario es uno de los pájaros más comunes en los hogares, casi tanto como tener un perro”, dice el experto. “Si una persona quiere tener varios debe saber que es importante comprar jaulas diferentes, porque se trata de pájaros muy territoriales. Además, para que canten es bueno tenerlos separados, porque se hacen competencia de canto”, agrega Buj. El hombre también afirma que el canario “tiene personalidad, ya que es un ave inteligente, y está probado que un pajarito de este tipo tiene una vida más larga como mascota que viviendo en un criadero. El pajarito que está en un hogar vive más por los cuidados exclusivos que sus dueños le brindan. Es como tener un hijo único”, explica Buj. Y párrafo seguido comenta que es importante tener en cuenta la ventilación del criadero, ya que la falta de oxígeno y una elevada temperatura hacen desarrollar las bacterias y hongos que pueden perjudicar a los pájaros.

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Así es un canario negro, raro ¿no?.
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Buj, toda una vida dedicada a los canarios.
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Buj, toda una vida dedicada a los canarios.
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Los canaritos tan esperados.

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