La Dirección de Vías y Medios de Transporte ya detectó y secuestró 700 abonos usados de manera fraudulenta y otros 2.200 que correspondían a discapacitados pero eran utilizados por personas sanas. “Este trabajo realizado con inspectores redundó en un aumento en la recaudación de $2 millones en agosto pasado, comparado con el mismo mes de 2009, y de $1 millón en setiembre”, dijo el titular de aquel organismo, Diego Martínez Palau.Son 30 los inspectores que a diario se suben a los micros para descubrir este tipo de irregularidades, las cuales hacen mella en la recaudación del sistema. A este equipo ya se ha sumado una cifra similar de trabajadores aportada por la asociación que nuclea a los empresarios (AUTAM) y el sindicato del sector (Sipemom).Abonos falsificados, otros que no son usados por el beneficiario directo, gente que viaja sin pagar y choferes que reciben dinero de los pasajeros son algunas de las irregularidades detectadas y que en Transporte buscan desterrar.El interés por ello tiene una razón: el Gobierno es el que recauda y luego les paga a las empresas por kilómetro recorrido, pero el dinero no alcanza y el sistema debe ser subvencionado. Es por ello que el objetivo de estos controles, que comenzaron en agosto, es frenar la sangría diaria de dinero para así brindarle mayor sustentabilidad al sistema.Discapacitados que no lo sonPara sorpresa de las autoridades de Transporte, además de aquellos que utilizan mal los abonos –padres que viajan con uno de tipo escolar, por ejemplo– se detectaron cientos de abonos de discapacitados presumiblemente falsos.Se trata de 2.200 pases que eran utilizados por personas que no figuran en la base de datos del Gobierno como discapacitadas, por lo que inmediatamente fueron dados de baja. La presunción es que utilizaron certificados apócrifos, por lo cual las autoridades se encuentran analizando uno por uno para constatar el delito para luego actuar en consecuencia con los infractores.Esta metodología detectada por Transporte representa una evasión cercana a los $400 mil por mes, según estimó Martínez Palau. A su vez, el funcionario precisó que las irregularidades observadas en la utilización de los abonos bajaron significativamente en setiembre, mes posterior al inicio de los controles.Así, de los 2.900 abonos secuestrados en agosto se pasó a tan sólo 170. “Creemos que el número seguirá bajando y consecuentemente irá aumentando de a poco la recaudación”, estimó el titular de Transporte. A la cacería de los que suben y no pagan Los inspectores también apuntan a aquellas personas que suben y no pagan el pasaje como corresponde. En estos casos se dan dos situaciones: una, en donde el pasajero aprovecha la distracción del chofer para no abonar; otra en donde el usuario no paga con la venia del chofer. Aquí le puede caber una multa a la empresa – la terminará costeando el micrero–, aunque la mayoría de los casos no se corresponden con esta situación sino con aquella en donde el profesional del volante es amenazado por el pasajero. En este último caso se tomarán algunas medidas. “Los inspectores que aportaron el gremio y los empresarios empezaron a trabajar el viernes pasado y comenzarán a realizar operativos sorpresa en sitios conflictivos, donde muchos suben y no quieren pagar. Estos controles los harán con personal policial”, explicó al respecto Martínez Palau.
Inspectores de Vías y Medios detectaron casi 3.000 pases usados por falsos titulares y por quienes
exhibían uno como discapacitados sin serlo.