Los trabajos para reacondicionar el edificio en Junín durarán al menos una semana, ya que las oficinas y despachos se inundaron. Aquellos que querían retirar el registro deberán esperar. Los trámites urgentes fueron derivados a las representaciones de

Desbordaron las cloacas y cerraron la subjefatura de la Policía Vial en el Este

Por UNO

Por Enrique Pfaab

JUNÍN – Al principio se sintió un penetrante e inmundo olor. Duró unas semanas. Se sabía de donde venía la baranda. Pero el viernes 11 el olor se corporizó y todos, policías y civiles, comenzaron a chapotear. La subjefatura de la Policía Vial de la zona Este estaba inundada por líquidos cloacales de la más variada consistencia y color. Y debió cerrarse. Los trámites para sacar o renovar los registros de conductor debieron suspenderse “hasta nuevo aviso” y aquellos más urgentes debieron derivarse a las dependencias de la Policía Vial en la ciudad de Rivadavia y de la villa de Las Catitas, en Santa Rosa.

Rebalsó, colapsó, desbordó, el líquido sobrepasó la capacidad de la cámara séptica, del pozo ciego y del nicho nitrificante. Todas son definiciones correctas. Lástima que las palabras no huelen y, por lo tanto, en esta caso les faltan contundencia, exactitud, cuerpo. Aquellas más ajustadas a la realidad son inmundas y poco recomendables.

En el Este la Policía de Mendoza tiene su principal base operativa en el distrito de La Colonia, en Junín, sobre el margen Este de la avenida Isidoro Busquets. Allí han pasado, como jefes, más de 15 comisarios generales; han pasado muchos ambiciosos oficiales con ánimo de hacer una buena carrera; han pasado agentes rasos, humildes cabos, presos que estuvieron alojados en las celdas de la unidad de Investigaciones y, también, personas comunes que querían sacar su registro de conductor.

Quien más quien menos, casi todos han usado alguno de los baños de esas instalaciones policiales. Algunos con apuro, otros con calma. Estos solo se lavaron las manos, aquellos otros en cambio debieron dejar algo allí. En fin. Cada uno sabrá cuál fue el tamaño de su contribución.

El caso es que los desagües colapsaron y como las oficinas de la Policía Vial están ubicadas en la parte más baja del predio, por allí brotó toda la inmundicia.

“Recomendaron cerrar todo inmediatamente, para evitar enfermedades, e iniciar los trabajos para conectar las cloacas a la red municipal, algo que no se hizo durante todos estos años”, explicó ayer el subcomisario José Luis Puga, a cargo de la subjetafura de la policía vial.

Por ahora allí no se realizan trámites. “Esperamos que se comience a trabajar entre hoy y mañana y que esto se pueda tener en condiciones en menos de una semana”, dijo Puga. En tanto los trámites urgentes fueron derivados a Rivadavia y Las Catitas.

La Municipalidad de Junín ya comprometió destinar allí una retroexcavadora para realizar las zanjas y poder colocar los caños. Además seguramente deberá cortarse por unos días el tránsito sobre la avenida Busquets ya que la red cloacal municipal está sobre la vereda opuesta.

“Durante muchos años se han hecho mejoras en estas instalaciones policiales, pero nadie se acordó de las cloacas y que había que conectarse a la red”, dijo ayer un jefe policial que, además recordó que en ese lugar existía un matadero.