Un enfermero que trabajaba para la policía en la década del setenta declaró hoy haber visto tumbasclandestinas, sin cruces ni identificación, en un campo cercano a la localidad sureña de El Nihuil;
Así lo declaró en San Rafael un enfermero que trabajó para la policía durante la última dictadura
militar. "Arrojaban a detenidos, algunos vivos, a un pozo y les echaban cal viva y agua", aseguró.
Denunciaron la existencia de tumbas clandestinas en El Nihuil en otra jornada del juicio a represores
mientras que denunció la existencia de un pozo donde se enterraron fichas y documentos de detenidosen el ex Departamento 2 de la Policía de Mendoza.
Juan Funes, quien declaró hoy en el juicio oral que se sigue en San Rafael por delitos delesa humanidad, no aportó constancia de que se traten de sitios donde puedan estar enterradoscuerpos de desaparecidos, pero sí brindó dos datos fundamentales a los magistrados. Uno fue la existencia de tumbas sin cruces ni identificación en un campo ubicado a unos 15kilómetros del ingreso a El Nihuil, al pie del cerro Nevado; y de otro pozo en campos de LasSalinas (muy cerca del sitio anterior), dato que le fuera aportado en 1988 por el agente policialya fallecido Rodolfo Puebla cuando ambos trabajaban en la dirección de Tránsito. "Una vez vi como le temblaban las manos y el me confesó que estaba muy nervioso y con problemas psicológicos porque tenía mucho cargo de conciencia, dado que en la época de losmilitares pasó muchos días alojado en una casilla rodante en la zona de Las Salinas a la espera quela policía trajera a las personas que iban a desaparecer", le dijo el enfermero a los magistrados. Según contó esta tarde, Puebla le comentó aquel día "que había un gran pozo, muchas bolsas decal viva y un bidón de agua, y que cuando llegaban los detenidos los arrojaban ahí, algunos hastavivos y con los ojos vendados, y que luego le echaban cal viva y agua". "Cuando me enteré en 1988 no lo denuncié porque pensé que era mentira, pero en el 2002 anduve por ese lugar y vi las tumbas y enseguida las relacioné con el pozo", dijo hoy el enfermero duranteel juicio oral donde se investiga la desaparición de los militantes peronistas Francisco Tripiana,José Berón, Pascual Sandoval y Roberto Osorio. Funes declaró además que las áreas de Sanidad e Informaciones de la policía "estaban juntas",y una vez vio "un fichero con datos personales y la afiliación a partidos políticos, donde cadaescrito tenía una línea azul, verde o rojo, color que se les colocaba a quienes iban a desaparecer". Según dijo, fue el agente Edgardo Silva quien le permitió ver una vez ese fichero, a la vezque recordó cuando el jefe del servicio de Informaciones dio la orden de romper y arrojar a un pozo del tamaño de una baldosa donde funcionaba el D2, ahora una vivienda particular ubicadaen calle Comandante Salas 123, donde el tribunal acordó realizar un relevamiento en los próximosdías. "Con permiso de Silva yo busqué en el fichero si había algún familiar mío y encontré a mi hermano que estaba afiliado al Partido Comunista. Así que agarré su ficha y la rompí. Luego a él nole paso nunca nada", aseveró Funes. Durante la jornada de hoy declararon además otros tres afiliados al Partido Justicialista quefueron detenidos en los setenta, y la esposa de otro detenido, quienes aportaron datos acerca de lamodalidad con que operaban juntos en San Rafael personal del Ejército Militar y la Policía enaquellas épocas. En este juicio oral que se inició el pasado 1 de julio están imputados Raúl Alberto RuizSoppe, quien era jefe de la Unidad Regional II de la Policía de Mendoza; Aníbal Alberto Guevara,quien se desempeñaba como Teniente del Ejército; Juan Roberto Labarta, integrante del D2 en SanRafael; y el abogado Raúl Egea, quien trabajó como abogado de la Policía de Mendoza. Otra de las novedades de hoy fue que el abogado Oscar Sat presentó informes médicos sobre "amnesia parcial" que le impedirían declarar al ex intendente local Chafí Félix (PJ), señalado porvarios testigos como allegado a las fuerzas policiales y militares de aquellas épocas. (Télam)


