Entre las modificaciones que se le hicieron al Impuesto a las Ganancias a fines de diciembre del año pasado figura la posibilidad de deducir parte del alquiler a través de este gravamen. Para lograr la reducción hace falta cumplir una larga serie de requisitos, como no tener inmuebles o que quien alquila sea el propietario.Pero esos requisitos terminaron por reducir el margen de personas que podrán pedir la deducción.En otras palabras, la medida fue mucho ruido y pocas nueces. Al menos eso fue lo que explicó Miguel Ángel Astorga, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza. La intención que tenía la medida era blanquear la actividad del sector, pero para Astorga todavía no surtió efecto ya que la disposición es para una porción pequeña de personas."No es para todo el mundo -dijo Astorga-, ya que hay ganar más de $28.000, que es cuando empiezan a cobrar Ganancias; tener un alquiler de entre $8.000 y $12.000, porque tiene que haber una relación entre ingreso y alquiler, y además hay que cumplir otros requisitos, como que el alquiler sea sólo para vivir. Recién ahí hay que enviarle la información a la AFIP y ver si autorizan la deducción", explicó Astorga. En el sector lo que advirtieron es que las personas que empezaron a tramitar este beneficio son los altos directivos que llegaron a Mendoza a vivir o las sociedades anónimas que les alquilan casas a sus directivos. Qué pasa en el día a díaAstorga explicó también que es obligación recién a partir del cuarto inmueble entregar factura, siempre y cuando sea habitacional. Si es con fines comerciales, hay que otorgarlo siempre. Entonces, si una persona es dueña de un único departamento, por ejemplo, y el inquilino le exige una factura para deducir Ganancias, el locador tiene dos vías: entregarle una factura o un equivalente a través de una inmobiliaria, o si lo quiere hacer por su cuenta registrarse en la AFIP, pagar una serie de impuestos como el monotributo y pedir facturero. Pero eso supone un gasto para el dueño del inmueble. Entonces empiezan una serie de negociaciones entre las partes, a las cuales desde el sector no tienen acceso, aunque el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza insiste en que hay que blanquear la actividad.


