El Incaimen decomisó más de 29.000 kilos de naranjas y mandarinas en Desaguadero porque elcargamento no cumplía con las condiciones fitosanitarias exigidas por la Provincia para frenar la
propagación de la mosca del mediterráneo.
Las frutas secuestradas están valuadas en unos $100.000 y el transportista que llevaba lacarga fue detenido por incurrir en la falta y podrían penarlo con una multa de hasta $50.000. "Venían de Córdoba y no cumplían con ninguna de las condiciones para el ingreso de cítricos para controlar el ingreso de la mosca de los frutos. El proceso consta de una fumigación que evitael ingreso de la plaga", explicó a Radio Nihuil Fabian Calero, encargado de las barreras fitosanitarias.



