El proyecto de Ganancias acordado por el Gobierno nacional y la Confederación General del Trabajo (CGT) fue presentado este martes a los gobernadores, entre los que estuvo el mendocino Alfredo Cornejo.
La nueva propuesta tenía que seducir a los mandatarios provinciales, ya que contiene un costo fiscal extra de $7.000 millones en comparación con el proyecto inicial del Ejecutivo nacional. Esto amenazaba la estabilidad financiera del interior argentino, ya que la mitad de esta cifra debía ser asumida por cada provincia.
Lo que convenció a los mandatarios provinciales de apoyar el nuevo proyecto de Ganancias fue el anuncio del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay. Lisa y llanamente el funcionario aseguró que la Nación cubrirá a través de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otros impuestos la cifra que le correspondería aportar a las provincias (aproximadamente $3.500 millones).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, de los $27.000 millones de costo fiscal contemplados en el proyecto inicial, las provincias sí deberán aportar la mitad, según lo estipula la Ley de Coparticipación. Para Mendoza "esto significa $600 millones que ya están aprobados en la Ley de Presupuesto para el 2017", explicó a Diario UNO el ministro de Hacienda y Finanzas, Martín Kerchner.
Concretamente, el costo fiscal adicional contemplado en el nuevo proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias será afrontado con Aportes del Tesoro Nacional, que serán girados automáticamente a las provincias, gravámenes al juego y un impuesto extraordinario a los contratos de dólar futuro celebrados con anterioridad a la asunción de Mauricio Macri.
"Las provincias debemos acompañar", dijo Cornejo al final de la reunión en Buenos Aires. Pero consideró imprescindible "reducir el déficit para poder crecer"
En este sentido el mandatario explicó que en Mendoza, durante el 2016, "reducimos el déficit estructural en un 25% y el operativo en un 80%, cifra muy importante".
Luego subrayó que "compartimos con quienes están en esta mesa que este debe ser el objetivo para el 2017 y esto no tiene porque ser incompatible con buscar el crecimiento económico".
Con los pulgares arriba de la CGT, el massismo -que había presentado una alternativa en conjunto con el kirchnersimo- y los gobernadores, el Gobierno nacional apunta a que esta ley se apruebe en Diputados el jueves, según lo estipuló el jefe de gabinete, Marcos Peña.

