Por Juliana Argañaraz
Paula necesita un libro sobre la historia de Mendoza y no lo encuentra en las librerías del centro. Entonces ingresa a la web de la biblioteca digital de autores mendocinos, genera un usuario y ya tiene acceso a descargar los libros que desee, sin costo alguno. Eso sí, en unos días tendrá que “devolverlo”, al estilo tradicional de una biblioteca.
Ésa es en esencia la dinámica de funcionamiento del nuevo proyecto de la Dirección de Comunicación Digital y el Ministerio de Cultura, que el Gobierno lanzará en algunos meses y para el cual convocó a los autores mendocinos que quieran ofrecer sus obras.
“La persona ingresa a una URL que va a estar dentro del sistema de las páginas de Mendoza y desde allí podrá, en forma gratuita, descargar libros en calidad de préstamo”, explicó Gabriel Caruana, director de Comunicación Digital. “Los archivos van a tener un sistema que permitirá el acceso por una cantidad de tiempo, una o dos semanas, y se van a poder leer en computadoras, e-books o dispositivos móviles, pero no se podrá copiarlos”.
De todos modos, si el usuario necesita más tiempo de acceso al libro, podrá volver a pedirlo a través del mismo sistema.
Para el Gobierno, esta iniciativa tendrá un costo muy bajo, que –si bien aún no ha sido precisado– consistirá únicamente en los gastos del desarrollo del sitio, ya que se pretende que los autores cedan los derechos de sus obras.
“La propuesta es interesante porque hoy si quiero acceder a libros de autores mendocinos, no los consigo en las librerías”, detalló Caruana.
Otra arista del proyecto, más allá del servicio de acercarles los libros a los ciudadanos, consiste en que el Gobierno pueda tener un mayor “control” sobre lo que los artistas mendocinos están produciendo. “Queremos poner en valor, recolectar, reunir y concentrar a los autores mendocinos desperdigados por ahí”.
Facundo Mercadante, director de Ediciones Culturales de Mendoza, explicó: “Esto es parte de un plan mayor. Vamos a ofrecerles a los autores poner sus obras en la biblioteca para que la gente pueda descargarlo, pero además les vamos a decir dónde pueden conseguirlo en papel”.
“Fundamentalmente, a nosotros esta biblioteca digital nos va a dar la pauta de quiénes están escribiendo, qué y cómo, y a quiénes están leyendo los mendocinos”, agregó Mercadante.
No se descarta, por ejemplo, que la cantidad de descargas y las opiniones y valoraciones de los lectores marquen una tendencia que después Ediciones Culturales tenga en cuenta a la hora de elegir qué obras locales editar.
Del otro lado
Los mismos escritores mendocinos –de literatura, de investigación, de análisis político, de todo...– van a tener un acceso diferenciado a la biblioteca para poder compartir allí sus obras y recibir como respuesta las reacciones del público.
“Ya hemos empezado a contactar autores que en un primer momento están predispuestos a ceder sus obras para que estén en la biblioteca. La idea es arrancar por los que ya han sido editados por Ediciones Culturales, ya sea por un premio o porque sí”, contó Mercadante.
“Queremos darle un diseño atractivo para salir a captar a los lectores en donde estén, que es en la computadora, y ofrecerles un buen y nuevo formato de lectura”, cerró el funcionario.


