Johana Flores estaba detrás de Franco Díaz en el momento en que Walter García, de la Policía de Mendoza, le disparó con su pistola y lo mató. El proyectil entró por el mentón del joven y salió por su nuca, pero los peritos nunca pudieron hallarlo en la escena del crimen.
Se trata de Johana Flores, quien fue llevada a Hospital Central después de la fiesta en la cual un policía asesinó a Franco Díaz. Los testigos aseguran que fue alcanzada por el proyectil que mató a Franco, el cual no ha sido hallado aún por los peritos
Confirmaron que hay esquirlas de bala en la cabeza de una de las amigas de Franco
Todos los testigos le dijeron a la fiscalía que la bala había herido a una amiga de Franco, Johana, y las pericias confirmaron este lunes en el Central que la joven -internada desde el sábado- tiene alojada en su cara esquierlas de una bala. Ahora se investiga si se trata de fragmentos de una bala de goma o si son de la misma que mató a Franco.
Johana está en sala común y se espera que en las próximas horas la operen para quitarle las esquirlas de proyectil.
Precisamente el uso de esa bala abre muchos de los interogantes de la causa: ¿Puede la policía como marco de un operativo por ruidos molestos usar armas y proyectiles como una nueve miímetros? ¿Por qué algunos dispararon con balas de goma y otros usaron proyectiles comunes?
Producción periodística: Soledad Segade

