Se trata de Jorge Bonetto, quien el año pasado persiguió a su ex esposa, la contadora María Valeria Fontagnol, y desde su auto la mató de dos disparos. Disconformidad de la familia de la víctima.

Condenaron a 16 años de prisión al gendarme que asesinó a su ex en el Acceso Este

Por UNO

A través de un juicio abreviado en la Séptima Cámara del Crimen, el gendarme retirado JorgeBonetto (53) recibió la pena de 16 años de prisión por matar a su pareja a balazos el año pasado en

el Acceso Este, en Guaymallén.

El día del trágico hecho

Habría sido el fantasma de la infidelidad lo que atormentaba desde hacía tiempo a Bonetto, de

quien su pareja y madre de su pequeña hija tenía planificado separarse definitivamente.

La joven profesional también trabajaba como docente. Esa siesta del 14 de setiembre del 2009

salía de dar clases en un colegio de Guaymallén para dirigirse en su auto hasta su vivienda, en el

barrio Covimet IV. Aparentemente, el hombre conocía perfectamente los horarios y los movimientos

que ella hacía a diario.

Fontagnol subió a su automóvil Renault 9 y lo puso en marcha. A poco de andar por el Acceso

Este con dirección hacia la ciudad, Bonetto se puso a la par con su auto. Sólo ellos podían saber

cuáles eran los reclamos que el hombre le hacía a los gritos a la profesional. Lo concreto es que,

mientras ambos conducían y proseguían discutiendo, Bonetto sacó una pistola y efectuó varios

disparos contra la infortunada mujer, que fue sorprendida por el ataque.

Uno de los proyectiles atravesó la puerta del Renault y le impactó a la mujer a la altura de

la cintura, en el costado izquierdo. El segundo le dio en la cabeza e hizo que la joven madre no

pudiera controlar su auto, cruzara la lateral norte del Acceso Este y derrapara, para terminar

chocando contra un árbol del parque que colinda con esa calle, a unos 50 metros del cruce con

Arenales, casi frente a Carrefour.

El agresor continuó manejando su Fiat 128 y recién se detuvo en la esquina de Alpatacal y

Silvano Rodríguez, unos dos kilómetros al norte del sitio donde se produjo el crimen. De allí llamó

a su cuñada, la ayudante fiscal Mabel Osorio, de la Oficina Fiscal N°9, y le contó lo sucedido.

Minutos más tarde, el hombre se entregó a los primeros efectivos que llegaron al lugar. A ellos les

dio la pistola Thunder calibre 40 que habría usado.