Cecilia Osoriocosorio@diariouno.net.ar
El encuentro para solos y solas tomará forma los miércoles en Tajamar, un bar del paseo Alameda. Los asistentes se encontrarán en una mesa durante un breve lapso para probar suerte en el amor.
“Cita a ciegas”, a la mendocina

Tres minutos para conocerse. Después, la posibilidad de pasar un buen momento. Y, si la sintonía acompaña, quizás la afinidad se multiplique en el tiempo. Esto es lo que busca un grupo de mendocinos que organizó la versión local del “speed dating” (o “citas a ciegas”), para que hombres y mujeres (solos y solas) se encuentren en un bar y prueben su suerte.
Son dos las personas que se enfrentan por turno en las respectivas mesas, y cada participante contará con un breve lapso para convencer al representante del sexo opuesto. De las coincidencias y gustos dependerá que la chispa encienda el fuego, más allá de la ronda lúdica.
La propuesta se desarrollará los miércoles en Tajamar, el bar del paseo Alameda. Y pese a que toma la idea de una estadounidense ya instalada (difundida a través de internet y que llegó a Mendoza en 2010), promete condimentos locales: dos locutores que harán las veces de “gurúes” de los asistentes, aprovecharán los recreos entre una ronda y otra para compartir sus visiones sobre el amor a través de sus monólogos.
“Hay un pudor al momento de animarse a buscar compañía que está dado por la carga social que implica revelarles al otro cuál es mi situación. La evidencia de estar solos nos jode”, opinó Oscar Tello, uno de los que generó la idea y de quien depende la producción cultural del espacio citadino.
Mientras que en el “speed dating” estadounidense las reglas no se modifican –sólo son 10 minutos los disponibles para conocerse y, cumplido el plazo, cada integrante de sexo masculino rota por las mesas de los distintos participantes, por lo que en total cada persona tiene 10 citas al finalizar el juego–, en la versión mendocina existe la posibilidad de pedir una segunda oportunidad con la misma persona. “Eso lo vamos a ir evaluando a medida que charlemos con los participantes”, contó Tello, quien remarcó que la propuesta es que los mendocinos “se sientan cómodos y puedan modificar lo que crean conveniente”.
Al finalizar, cada participante tendrá una tarjeta con sus datos personales –al principio no se revela el nombre y apellido, y cada uno se identifica con un seudónimo–, que podrá dejar delante de la persona con la que se sintió más a gusto.
“La invitación es abierta al público, después, ambientaremos un lugar en la sala Malbec para que quienes se simpatizaron y quieren seguir charlando, puedan hacerlo en un entorno de mayor privacidad”, detalló el productor de Tajamar.
La versión original
Hasta 2010 no había una página que se dedicara a organizar encuentros de este tipo en Mendoza, lo cual cambió con 10citas.com.ar, que organiza reuniones con miembros locales desde ese año. La mecánica –se aparta del ya tradicional “chateo”– fue puesta en marcha en Estados Unidos en 1998, y en Argentina ya cuenta con varios ejemplos, sobre todo en Buenos Aires.En el “speed dating” el amor depende del reloj: los interesados se registran en la web y se organiza un encuentro en un lugar pactado en el que participan diez hombres y la misma cantidad de mujeres, todos se reconocen por su nombre de usuario. Tienen sólo 10 minutos para conocerse y, cumplido el plazo, cada integrante de sexo masculino rota por las mesas de las distintas participantes, por lo que en total cada persona tiene 10 citas al finalizar el juego. Cada conversación es calificada por los participantes en una ficha (“date card” o “tarjeta de cita”) que distribuyen los organizadores. Son tres las posibilidades: “me interesa”, “amistad” o “no me interesa”.
Una vez concluida la reunión las fichas son evaluadas y comparadas por el equipo de 10citas, y en menos de 48 horas las personas que tuvieron coincidencias son informadas por mail y obtienen los datos de la persona con la cual hubo conexión.