Por Mariano Pistone
Hilda Chiche Duhalde llegó a Mendoza para darle su apoyo al candidato que su esposo, Eduardo, eligió para pelear la gobernación, el empresario José Micheli. La senadora nacional no ahorró críticas hacia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y elogios hacia quien logró, tras la caída de Fernando De la Rua, “pacificar el país”.
“A Cristina gobernar la agobia pues no está preparada para gestionar, ya que hasta la muerte de Kirchner se ocupó solo lo protocolar; y hoy le toca de verdad gobernar, y eso no es fácil”, lanzó la senadora nacional. Y vaticinó que si la presidenta no termina siendo la candidata, el “kirchnerismo va a tener problemas muy profundos”.
Para la esposa de Eduardo Duhalde, el país está viviendo actualmente “un momento muy grave en materia institucional” a partir de una forma de construcción de poder, por parte del kirchnerismo, donde “todo vale”. Afirmó que “cuando nada se respeta, entramos en un proceso anárquico que es muy peligroso”.
Chiche Duhalde también se refirió a la situación económica actual, largamente defendida por el gobierno nacional. “Esto que estamos viviendo, que es ficticio, en algún momento va a explotar. Es una situación de inflación muy seria, una situación muy parecida a la de la convertibilidad, con el ingreso de productos extranjeros a muy bajo precio”, lanzó, y agregó: “Estamos comenzando a sentir el deterioro de la producción nacional; además, un dólar sostenido por una suba de precios que supera el 25% es una combinación explosiva”.
La declaraciones de la senadora fueron vertidas en una conferencia de prensa brindada en el hotel Sheraton, en Ciudad, donde minutos antes tuvo una reunión con Micheli. Allí el candidato a gobernador por Unión Popular aprovechó el contacto con la prensa para defender su postulación y confirmar que avanzan las tratativas para armar un frente electoral para “poder pelear la gobernación”.
La senadora también practicó una firme defensa de su esposo. “Luego de De la Rua vino un señor que gobernó 1 año y cinco meses; sacó al país de la convertiblidad, instaló un modelo productivo y pacificó el país”, resumió, y destacó que dejó en marcha un proceso en el cual “el crecimiento se traducía en desarrollo”.
“Todo cambió cuando Kirchner se convierte en ministro de Economía y hoy la situación es muy delicada”, agregó, y subrayó que su esposo “tiene la capacidad de gestión necesaria para ordenar un país que necesita ser ordenado”.



