Atacar la caja de AMPROS (el gremio de los médicos) es la estrategia del Plan C del gobierno deCelso Jaque tendiente a desactivar el plan de lucha de los profesionales de la Salud. Hasta el
momento, los intentos anteriores sólo consiguieron consolidar el nivel de adhesión de los médicos alos paros.
Después de los sucesivos fracasos, el Gobierno apunta ahora a multar al gremio encabezado porIsabel Del Pópolo con $1.000 por día por cada afiliado plegado al paro desde que se le diointervención a la Comisión Nacional de Garantías de Servicios Esenciales, dependiente delMinisterio de Trabajo de la Nación. El Gobierno ensayó un justificativo legal para la aplicación delas multas pero la razón práctica de esa medida es atacar la caja del gremio de los médicos, parala cual sería imposible cumplir con los montos acumulados durante los días de paro. El Gobierno sabe que la disponibilidad económica del gremio es acotada y amenazará conquitarle la personería gremial en caso de que no cumpla con los pagos. Esta es la tercera fase de la embestida oficial destinada a cortar el implacable plan deacción de AMPROS. La primera apuesta del Gobierno estuvo destinada a desprestigiar la medida de losprofesionales de la salud y fue interpretada directamente por Jaque. El gobernador atacó a los médicos en paro endilgándoles falta de solidaridad y apetenciasdesmedidas. "Hay profesionales de la salud que cobran más que el gobernador", acusó el mandatariocon la intención de tensar la relación de los huelguistas. El ataque no tuvo el efecto deseado, enlugar de diluir la protesta, envalentonó aún más alos médicos, que redoblaron la apuesta endureciendo las medidas de fuerza, además de extenderlas enel tiempo. Después de ese fracaso, el Gobierno apeló al desgaste de la unidad gremial descontando losdías de paro de los sueldos de los huelguistas. Pero el recorte de los haberes no consiguiódeprimir la fuerza de la protesta, siempre en un nivel superior al 70% de acatamiento.


