El cooperativista asume hoy como máxima autoridad, en representación de Fecovita. Dice que en el Gobierno hay buenas intenciones pero faltan acciones concretas

Carlos Iannizzotto, el primer mendocino al frente de Coninagro

Por UNO

A sus 61 años, Carlos Iannizzotto es abogado y mediador familiar, tiene dos fincas, 10 hijos, 19 nietos y hace 38 años que está casado con Edith. Es directivo de Fecovita y gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) y, además, fue vicepresidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) durante dos períodos consecutivos. Con todo ese currículum en su espalda el mendocino avanzará hoy un casillero más cuando pase a ser el presidente de la entidad que hasta ahora había estado al mando de representantes de otras economías regionales de mayor magnitud como las cerealeras.Desde Buenos Aires, instalado en la sede de Coninagro, Iannizzotto habló con Diario UNO y contó que hace dos años ya le habían ofrecido este cargo pero que lo rechazó por cuestiones familiares ya que estar al frente de la confederación le demandará pasar mucho tiempo en aviones y fuera de la provincia.El dirigente dice que su nombre llegó a ese cargo por ser parte de Fecovita y que, en realidad, es esta federación local -entre las 15 que componen Coninagro- la que ganó terreno a nivel nacional. Hoy se realizará la asamblea que lo propondrá como nuevo presidente y lo proclamará como tal hasta finales de 2018.-¿Cómo evalúa la situación de las economías regionales?-Sigue complicada, al no ser commodities y ser prácticas rurales intensivas con mucha mano de obra, tienen una complicación en la composición de los precios muy particular, no es fácil orientar y estabilizar esto. Incide el tema salarial, lo impositivo. La simple devaluación o el quite de las retenciones no solucionan todo porque hay otra serie de problemas, como son las tasas de interés, el tema logístico.-¿Cuáles son sus expectativas?-Quiero darle a la gestión mucha territorialidad, para que las cooperativas apoyen al productor. En Coninagro la mayoría son cerealeras, siempre han estado al frente las pampeanas. Voy a armar equipos y a poner el acento en convocar la mayor cantidad de personas con experiencias en el tema rural, pienso que le podemos aportar muchos aspectos a la ruralidad en la Argentina.-¿Qué opina de la gestión del nuevo gobierno?-Hay muy buenas ideas, muy buen espíritu, pero hay un tema de gestión y es que el agro no espera. El seguro de multirriesgo lo necesitamos urgente, la problemática hídrica ya sea por exceso o por escasez es vital, hay que planificar. El tema es que no encontramos una división de trabajo que dé respuestas concretas, con medidas efectivas.-¿Sigue habiendo problemas de competitividad?-Con la inflación que hay más el aspecto financiero es muy difícil generar competitividad. Ya nos reunimos con Carlos Melconian -presidente del Banco Nación- y nos pusimos de acuerdo en los plazos. El problema de la ruralidad es que los ciclos agrícolas son muy largos, hasta que se cobra la cosecha puede pasar mucho tiempo. Por eso necesitamos plazos largos. Se comprometió a ver cómo los préstamos podían ser de más de 3 o 4 años.-¿Qué se puede hacer en el corto plazo?-Se pueden generar créditos a tasas subsidiadas vinculadas al capital de trabajo y recomponer su capital para que pueda producir y volver a tener su finca. En cuanto a las exportaciones, mientras se produce una estabilización de precios, el tema de la devolución de los reintegros que se hagan rápido, y lo tercero es el seguro climático.