El sospechoso es un delincuente de Palmira conocido como Raimundito. Estaba escondido en una vivienda en ese departamento y tiene una herida de bala que le habría provocado Moreno antes de morir. El dato sobre su paradero habría surgido de su

Atraparon en Maipú al presunto asesino del abogado Moreno ultimado en un robo en su casa de Guaymallén

Por UNO

La Policía detuvo en la noche del viernes al presunto asesino de Adolfo Moreno, abogado de Otilio Romano que fue ultimado tras sufrir un robo en su casa de Guaymallén en la mañana del miércoles. El sospechoso de haber cometido el crimen es Fabián Vega, un ex delincuente juvenil de Palmira (San Martín), conocido en el mundillo del hampa como Raimundito, quien contaba con más de 60 entradas en la Justicia antes de cumplir los 16 años.

El joven de 25 años fue encontrado en una vivienda de Maipú, en donde permanecía escondido con una herida de bala, que aparentemente le habría provocado Moreno mientras se defendía del atraco que finalmente le costó la vida.

El delincuente está internado en el Hospital Lagomaggiore porque está gravemente herido por una bala que le entró por la clavícula. Según fuentes policiales habría admitido su participación en el robo, aunque habría acusado a su compañera de haber disparado contra el abogado de Romano.

Una de las características que siempre ostentó Raimundito es que se hacía acompañar por mujeres en la perpetración de sus fechorías delictivas. Esta vez no habría sido la excepción, pues el asalto del abogado muerto en Guaymallén fue cometido por un hombre y una mujer.

El presunto asesino de Moreno estuvo vinculado en algún momento al caso Bolognezi, aunque en aquel momento denunció que le habían ofrecido dinero por autoinculparse, ya que en esos momentos aún era menor de edad.

En 2002, su participación en numerosos robos provocó numerosas marchas contra la inseguridad en Palmira, que lo sindicaban como el principal delincuente del pueblo.

Raimundito cumplió en 2010 una condena de la Segunda Cámara del Crimen por cuatro años y medio por un robo agravado.

El delincuente estaba escondido en una vivienda en Maipú, que sería de un familiar. Aparentemente el dato de su escondite habría sido aportado por allegados del joven.

Una de las pruebas que tiene la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos, es la identificación de un celular usado por el sospechoso y cuya señal fue interceptada en la mañana del miércoles, cuando se produjo el asesinato de Moreno, por una antena ubicada en la calle Cobos, a pocas cuadras de la vivienda de la víctima.